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¿Es que no hay más cera que Berlusconi?

Es curioso que la decisión última en todas las elecciones está en manos de los indecisos. Parece un contrasentido, pero es así, porque es ese pequeño porcentaje (no suele ser más allá del 10%) de electores influenciables el que quita y pone reyes, y es para ellos para quienes se hacen las campañas electorales. Cada partido, tendencia o ideología política tiene su espacio básico más o menos acotado, y de ahí es muy difícil que baje, salvo catástrofe. Luego, según se reparta ese 10% de votos indecisos o influenciables, la balanza se inclinará hacia un lado u otro. No deja de ser triste que sea esa minoría, que generalmente no se interesa por la política y que se turna en la abstención (no por convicción sino porque hay un buen día de playa) la que decida sobre el futuro de todos.
890.JPGHasta ahí se puede entender que a menudo ganen los que están en el poder, porque este votante casquivano no quiere perder, o bien gana la oposición porque ese mismo votante ha decidido castigar al gobierno como culpable de todos sus males. Eso es normal, y lógico en cualquier democracia que suele moverse en ciclos con fechas de caducidad.
Lo que no acierto a entender es cómo puede ganar en Italia alguien como Berlusconi, que es cada vez más la caricatura de sí mismo al tiempo que afloran historias realmente grotescas alrededor de su persona. Eso sí que no lo entiendo, y menos entendería que el Parlamento Europeo lo nombrase Presidente de la Comisión. Ha ganado la derecha, pues elegirán -salvo pactos transnacionales que suelen darse en la UE- a alguien de ese sector. Y la pregunta es esta: si ha de ser de derechas el sucesor de Durao Barroso ¿no hay en toda Europa una persona de esa tendencia más presentable que este personaje? ¿Se han fijado que ya hasta imita las posturas fotográficas de Mussolini?

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La profecía del poeta

Erase una vez un lobito bueno,
al que maltrataban todos los corderos.
Y había también un príncipe malo,
una bruja hermosa y un pirata honrado.
Todas esas cosas había una vez,
cuando yo soñaba un mundo al revés.

23.JPGEl párrafo anterior es un poema de José Agustín Goytisolo, que muchos conocimos cantado por Paco Ibáñez y Rosa León, y que muchos niños de Educación Infantil han cantado como divertimento. Pero es mucho más que eso, parece un disparate, pero es la fotografía de un mundo que no debería ser, y mira por dónde, resulta que se ajusta a la realidad más actual.
Porque aquí parece que hemos puesto al zorro a guardar las gallinas, y utilizan una palabra supuestamente sagrada como democracia para medrar personalmente al precio que sea. Supongo que a estas alturas no hace falta especificar quiénes son la bruja hermosa, el príncipe malo, el pirata honrado y los corderos maltratadores. La profecía del poeta se ha cumplido. Qué pena.

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Europa, González y Aznar

Sabemos que formamos parte de la UE, y que es importante esa agrupación de estados, aunque todavía no tengo claro para qué es importante, porque si países como Noruega se niegan a entrar y otros como El Reino Unido desconfía de la unión monetaria, tengo que pensar que no hay una verdad clara sobre este asunto.
presidentes.JPGPor otra parte, Estados Unidos sigue empeñado en que entre Turquía, lo cual hace abrir las carnes a sociedades avanzadas, porque este país tiene todavía mucho que cambiar, pues se permiten crímenes de honor contra las mujeres y salvajadas por el estilo. Que Estados Unidos presione tanto puede significar que quiere dinamitar una posible Europa fuerte.
Lo cierto es que las elecciones europeas nunca han tenido tirón para los electores, es como cosa lejana, aunque luego algunas cosas nos afecten, como el euro, por ejemplo. Por eso me extraña que los dos grandes partidos españoles hayan puesto en el asador toda la carne y más, pues han entrado en liza elementos que ni siquiera están en activo pero que se les tiene por activos de sus ideologías. Me refiero, claro está, a José María Aznar y a Felipe González, que han saltado al ruedo a torear ese bicho porque tal vez suponen que una derrota de cualquiera de los dos sería tremenda; para el PSOE podría ser el principio del fin, para el PP la constatación de que no arranca. Debe ser eso.