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Belleza versus estulticia

rubens.jpgSiempre hemos estado en contra de los concursos de misses porque entendemos que son la quintaesencia del machismo, en el que la mujer es tomada explícitamente como un objeto. Sigo pensando igual, pero es que ahora también hay concursos de míster, y la verdad es que me parece una humillación para el género humano que se premie simplemente la carcasa, por mucho que digan que hay otros valores. O tienes buenas tetas, un cuerpazo y una cara bonita o ya puedes olvidarte de presentarte a miss.
Y esto hace mucho daño a las mujeres en general porque crea arquetipos que no son reales, como el de la bella sin cerebro o la rubia tonta, porque en la segunda mitad del siglo XX la modelo Play-boy es generalmente rubia. modelo delgada.jpgPuede suceder que algunas guapas lo fían todo a su belleza y no se cultivan, pero eso no hace que la belleza y la inteligencia sean incompatibles. Se produce entonces la paradoja de que hay mujeres profesionales de muy probada competencia, pero como son bellas nadie cree que puedan ser excelentes cirujanas, juezas o siquiera una mujer inteligente.
Eso crea también complejos en las personas que no tienen esos cánones establecidos. Y así es como se generan enfermedades tremendas como la anorexia, queriendo imitar esos modelos, además de otros complejos porque desde la escuela ser guapa es un valor que sólo por eso convierte en segundonas a quienes lo son menos . Y encima, estamos hablando de conceptos relativos, porque para Rubens una mujer bella tenía que estar entradita en carnes, y para algunos diseñadores actuales las mujeres han de ser esqueléticas sombras fantasmales. Yo no sé para qué una Ley de Igualdad si se siguen haciendo las mismas estupideces y predomina el culto a unos cuerpos discutibles.

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Más sobre los visionarios a toro pasado

El mundo es muy complejo, la vida muy cambiante y la Historia es a veces un baúl que al abrirse puede sorprendernos, porque dentro hay cosas que nunca habríamos imaginado. Es cierto que existe una disciplina que es la Historia Comparada, que determinadas causas suelen tener efectos que podemos suponer y que por ello podría hacerse una visión futurista de lo que ocurrirá. Pero es que en el devenir de los hombres inciden cientos de factores, que pueden ser combinados de muchas maneras con resultados dispares.
Lo que va a ocurrir ya se sabe. Siempre sucede. Todos los imperios han caído más tarde o más temprano, ya lo dijo hace casi 2.500 años Herodoto, el padre de la Historia, y el problema es saber el cómo y el cuándo, sobre todo el cuándo, porque a menudo lo que no ocurre en 50 años pasa en tres días. Lúcidas mentes romanas anunciaron el fin de Roma a causa de la corrupción interna y la lasitud en sus fronteras, y lo hicieron ya en tiempos de Nerón. Claro, el imperio cayó, pero 400 años después. Como castillos de naipes se vinieron abajo estados muy poderosos: Persia, Babilonia, Egipto, Roma, el Imperio Carolingio, España, Portugal, Inglaterra, Suecia, Francia, Austria-Hungría, La Unión Soviética… Todo se predijo pero nadie acertó el cómo ni el cuándo.
a11.JPGPor eso me distancio cuando escucho a personas que dicen haber anunciado que el Muro de Berlín caería, que Estados Unidos sufriría un terrible ataque terrorista o que se produciría la actual crisis. Siguiendo a Herodoto, esas cosas iban a ocurrir tarde o temprano, pero nadie, que yo sepa, dijo que sería en noviembre de 1989, en septiembre de 2001 o en el otoño de 2008. Por eso tampoco me creo a los catastrofistas que anuncian el caos total, ni a los posibilistas que hablan de un remonte inmediato. La verdad es que nadie sabe qué ocurrirá, pero el caos ya lo tenemos, y el remonte sucederá, si no es en un año será en veinte, pero sucederá. Ah, y Estados Unidos dejará de ser la primera potencia mundial, lo anuncio, aunque, siguiendo otra vez al padre de la Historia, lo mismo sucederá dentro de diez años o cuatro siglos. Nada es eterno.

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Y tú más

Cuando el vendaval Gürtel azota los distintos niveles de la estructura del PP, sale una de sus dirigentes y pide una investigación por las adjudicaciones que a esta empresa tabú se hicieron desde el Gobierno del PSOE. Independientemente de si hay o no corrupción, la idea es que «yo estoy pringado pero tú también». Ya hemos visto que el PP siempre se defiende atacando, pero eso no tranquiliza, porque lo que queda es la duda que se ha sembrado. Hace décadas que andamos dándole vueltas a las irregularidades en la financiación a135.JPG de los partidos políticos, pero nadie le ha puesto el cascabel al gato: transparentar las reglas, y diferenciar claramente qué dinero va a los partidos y cuánto se queda en mano particulares. Esto, además, es descorazonador para la gente que confía en los políticos, porque lo que mina la democracia no es que este o aquel sean culpables (juzgado y fuera), sino que se cierna sobre todos la duda.
Y mientras estamos hasta el cuello en una de las crisis económicas más duras que se recuerdan, y ante la cual habría que juntar energías para buscar la luz al final del túnel, estas se pierden no sólo en el diario «Y tú más» de unos y de otros, sino en las luchas intestinas de los propios partidos, como vemos en el PSOE Canario o en el PP de Madrid, que son las que más nos llegan por sus ecos, pero que son exponente de lo que se cuece en el resto del territorio. Y, claro, en este caldo de cultivo, los catastrofistas se ponen las botas, porque yo no tengo memoria de que haya habido en nuestra historia reciente una clase política más desprestigiada. Esto empieza a parecerse cada día más a la Italia de la operación Manos Limpias. Claro que lo que vino después -Berlusconi- tampoco tranquiliza.