Publicado el

Las matrioskas de Rubén Benítez Florido

El día 3 de octubre presentamos en el Museo Poeta Domingo Rivero el libro Ninguna tregua al olvido, con el escritor Rubén Benítez Florido, un autor que basa su singularidad en la forma de acercarse a la escritura, siempre desde una mirada alumbrada por la filosofía. Como hiciera en libros anteriores, Rubén utiliza el sistema capsular como autores del calibre de José Ortega y Gasset; lejos de los larguísimos tratados que son habituales, Rubén demuestra que la filosofía no es aburrida. En la presentación, antes de la instructiva intervención del autor y el fluido diálogo que se estableció con los asistentes, leí el texto que paso a enlazar para quienes quieran tener una visión más amplia de este magnífico libro y de este escritor:
Las matrioskas de RUBÉN BENÍTEZ FLORIDO.pdf
nsgbbdooduud.JPG

(La fotografía es gentileza de nuestra amiga la poeta Teresa Iturriaga Osa)
Publicado el

Idyll, la última novela de Elio Quiroga

idylo.JPGIdyll, la última novela de Elio Quiroga, es un festival del terror físico y psicológico, al tiempo que participa de la intriga y hasta de las especulaciones sobre los peligros que corremos cuando creemos que el dinero puede proporcionar la felicidad. Nos encontramos por lo tanto en una clara novela que hoy llamamos de género, lo que ocurre es que no estoy seguro de que podamos encuadrarla solamente en el epígrafe «terror». Es cierto que se ven en la escritura las huellas de Stevenson, Lovecratf o Stephen King, pero también el rastro de Bioy Casares y hasta del Kafka de La metamorfosis, y por supuesto de autores tan carismáticos como Stanislaw Lem, viejo conocido de Elio. La presentamos con el autor y Alexis Ravelo el viernes en el Museo Poeta Domingo Rivero, y aunque lo allí hablado fue casi todo espontáneo, yo había escrito un texto para la presentación, y es el que enlazo en Pdf.
Presentación Elio Quiroga-IDYLL.pdf

Publicado el

¡Brindo por los cien años de Nicanor Parra!

…Por todo lo cual levanto
mi copa al sol de la noche
y bebo el vino sagrado
que hermana los corazones.
(Nicanor Parra)

Cien años ya, desde aquel 5 de septiembre de 1914 en el que vio la luz austral Nicanor Parra, un gran poeta, pero no uno más, podríamos decir que «el poeta». Celebrar a un hombre centenario y lúcido es como burlarse del tiempo, pero si hablamos de «uno de los mayores poetas de Occidente» (Harold Bloom dixit), el desafío es a la intemporalidad, pues el hombre se vuelve eterno como su poesía. Escasas son las personas que alcanzan los cien años, y por consiguiente un escritor centenario es una rareza. Me vienen a la memoria Jüngers y Francisco Ayala, y por eso hoy es un día muy especial, de los pocos que se dan cada siglo.
zzzparraa.JPGDecir Parra es decir Chile, ese país que va desde el abrasador y reseco desierto de Atacama hasta el Canal de Beagle y más allá en el umbral del Antártico, frío, húmedo y peligroso. Una estrecha lengua de tierra andina que se mueve continuamente, como las palabras de los poetas, y que se echa a volar muy lejos, hasta llegar al centro del Océano Pacífico, a Rapa Nui, en el confín de lo incomprensible, y que lo comprende todo, como la poesía que es legítima. Nicanor Parra ha entendido ese Chile como metáfora del Universo, y forma parte de los escogidos por los dioses para comunicarlo a los humanos. Pero el poeta es también el universo de su lengua y de la Humanidad.
Por ello brindo por Chile, por nuestra lengua, por el ser humano, por la poesía. Es como decir:

¡Brindo por los cien años del poeta Nicanor Parra!