Venus o el último vuelo de John Glenn
Confieso que me atrae lo esotérico e inexplicable con los conocimientos que manejamos a día de hoy; es un mundo muy literario, en el que la fantasía y la imaginación se mueven a sus anchas. Por otra parte, me tengo por una persona profundamente racional y a estas alturas me quedo con el significado de la palabra inexplicable, que en realidad tendría que ser inexplicado. Pero a veces ocurren hechos que resultan sorprendentes. Durante el atardecer del día 8 de diciembre, observé una luminaria a poniente, más grande y resplandeciente que ninguna estrella que yo haya visto. Tan grande era, que más bien parecía una luna pequeña. Hice unas fotos de una calidad muy mejorable, las puse en las redes sociales y vi que hubo otras personas que también observaron el fenómeno. Quienes parecían más documentados, afirmaban que era el planeta Venus, el llamado Lucero de la Mañana por el Este y también de La Tarde por el Oeste. Otras personas dijeron que podría ser la Estación Espacial Internacional, que refleja la luz del Sol cuando ya este no es visible desde donde estamos. He de decir también que no advertí que quienes lo vieron observaran nada extraordinario similar a lo que yo percibí, ni noté un entusiasmo similar al mío. Se argumentó que, en caso de ser Venus tendría que verse, con minutos de diferencia, al día siguiente; durante el atardecer y la prima noche del día 9 escruté el mismo lugar del cielo y no se repitió la visión. Continuar leyendo «Venus o el último vuelo de John Glenn»