Publicado el

¿Un futuro informatizado?


zaFoto0283.JPGEra el final de la década de los 80 cuando me puse por primera vez delante del teclado de un ordenador. La velocidad de porcesamiento y la memoria de aquel artefacto harían partirse de risa a los adolescentes de hoy, acostumbrados a las últimas tecnologías y familiarizados con las líneas ADSL y la fibra óptica (entonces, incluso con ordenadores sobre la mesa, pensar en algo parecido a Internet era ciencia-ficción). No fue fácil para quienes pensábamos que la máquina de escribir electrónica (que era capaz de memorizar una página) era un avance imposible de superar. No existían discos duros, y había que guardar los programas y archivos en formatos flexibles que hoy se nos antojan rudimentarios, pero a la vez uno piensa que con esos mimbres el hombre llegó a La Luna (si es que llegó). El gran argumento era que, cuando todo estuviese en las computadoras, el ahorro de papel sería bestial, e incluso recuerdo haber leído entonces un artículo que hablaba de las dificultades por las que pasaba la industria papelera para financiarse, porque los inversores huían de ella sospechando que era un negocio sin futuro. Y mira por dónde, resulta que las impresoras escupen mucho más papel que las máquinas de escribir de antaño, y lo más curioso es que, aunque en todas partes estamos fichados y nuestros datos en todos los sectores de la vida se guardan en enormes almacenes informáticos, lo que sigue valiendo documentalmente son los papeles. Dicen que con la generalización de la firma electrónica eso cambiará, pero como los demás anuncios no se han cumplido, yo espero a ver.
***
(En la foto se puede apreciar el prototipo de una complejísima computadora del futuro… O eso me han dicho)

Publicado el

¿Decir la verdad es suficiente?


zmicrofono-n[1].jpgEl ministro de Economía se ufana en decir la verdad sobre la situación económica de España, lo mismo que ya lo han hecho Montoro, la ministra de Trabajo y hasta el mismísimo Presidente del Gobierno. Frases como «el paro seguirá creciendo», «en 2012 entraremos en recesión», «vienen tiempos muy difíciles» nos inundan cada día. Ahora resulta que anunciar lo terrible que va a ser el futuro inmediato es la quintaesencia de la democracia: «Decimos la verdad, no como otros». O sea, decir lo mal que estamos es la misión fundamental del Gobierno, y con que lo diga ya está cumpliendo. Vale, dicen la verdad, pero, aparte de eso, ¿piensan hacer algo para combatir la crisis o van a limitarse a seguir anunciando desastres? Como la liga de fútbol parece resuelta con antelación (aunque nunca se sabe), el duelo mediático Madrid-Barça ya no sirve como cortina de humo.Todavía falta mucho para prender la fiebre de «La Roja» por la Eurocopa y hace falta entretener a una población que sigue sumando parados (por supuesto, por culpa de Zapatero). Algo habrá que buscar para hacer ruido y llamar la atención de la gente para deje de pensar en qué está pasando realmente; ¿desempolvar el asunto de los trenes del 11-M podría servir?

Publicado el

Gonzalo González, country y Ana Obregón

zbob-dy.jpgParece que alguien ha abierto la caja de Pandora y ha soltado de golpe todos los males posibles sobre Canarias. Si ya nos tenían fastidiados porque tenemos el récord de desempleo y porque la UE no firmó un acuerdo pesquero con Marruecos, ahora resulta que va y firma uno agrícola que nos fastidia aun más y en otro sector. Petróleo sí, petróleo no, gas a lo mejor y ya no sabe uno qué hacer con tanta ineptitud amontonada en el poder, que por lo visto no puede nada aquí, pero tampoco en Madrid y creo que en Bruselas se pasan el día llamando a Berlín. Con estos mimbres, lo único razonable que me viene a la cabeza es irme de carnavales. Mi idea era la de convertirme en un cuadro de Gonzalo González, pero como no tenía a mano un poema de María Jesús Alvarado ni sé tocar el clarinete como Celia Sánchez (que lo bordaron anoche en el San Martín), pensé que no me entenderían y me dije: «voy de disparate, como Sarkozy y el ministro Wert». Así que, por la vía de urgencia, he tenido que disfrazarme de Kris Kristofferson, lo que me obliga a rememorar el Festival Country de Nashville (Tennessee), y algo se me ocurrirá para hacer pasar una escoba por una Harley-Davidsson. Y aunque ya no tengo voz ni cosa que se le parezca, es posible que de amanecida me pillen cantando Me and Bobby McGee o cualquier sonido acústico que a esa hora no se parecerá nada a las voces de Willie Nelson y Johnny Cash. Es que con estos líderes (bueno, dejémoslo en cabecillas) no se puede razonar, y en vista de eso, he decidido echarme la camisa por fuera.
¡Vivan las drags!
¡Viva Ana Obregón!
…Que no, hombre, que no vitorees a Angela Merkel… No se puede con esta gente…
***
(Creo que el de la foto es Bob Dylan, pero no estoy seguro de si es en Nashville, en Arbejales o por la zona de Guanarteme. Es lo que tienen los carnavales).