El espíritu de la tribu
Con esto de que el Barcelona puede abarcar tres títulos importantes este año el fútbol se ha puesto de moda, no tanto como cuando la Eurocopa pero sí de una manera importante. Yo no sé lo que tiene el fútbol que mueve tanta gente, tal vez porque estimula nuestro espíritu de tribu, y nos realizamos en las hazañas de nuestros héroes del balón.
Cierto es que el Barça está jugando muy bien, casi de forma artística, una especie de ballet físico que admira a cuantos lo ven. Pero no deja de ser un equipo de fútbol, y sus proezas pueden quedar hechas trizas simplemente porque un poste se ponga delante de la trayectoria del balón. Habiendo hecho lo mismo se puede alcanzar la gloria o el fracaso. Un milímetro de más o de menos en la bota de Iniesta en su glo contra el Chelsea, y todo sería distinto.
Pero tal y como están las cosas, me apunto a la ilusión de fútbol, que entre la gente es algo muy sano, que nada tiene que ver con los sueldos millonarios de los futbolistas y los tejemanejes de los directivos alrededor de cantidades de dinero que cuesta trabajo escribir. Ojalá el Barça gane la final de la Champion, porque eso hará feliz a mucha gente, aunque si somos justos también hará llorara a los seguidores del Manchester. Pero puestos a que unos rían y otros lloren, mejor lo bueno para los que están más cerca.
