Unos días raros
Hoy y mañana son días raros. Lo normal suele ser que el día 2 de enero se empiece a funcionar lentamente, arrastrando el tedio y la resaca del día 1, pero esta vez cae en sábado, y luego el domingo, de manera que el 2010 llega a todos los efectos el día 4. Vamos que es un año que se resiste a empezar, con las ganas que teníamos todos de que se fuera el 2009.
Pero ha empezado, y es el tiempo de los propósitos, aunque en los tiempos que corren vale aquello de «Virgencita, Virgencita, que me quede como estoy». Es que hay pereza hasta para la lotería de «Los Rascaos», porque mucho Estado de las Autonomías, pero cuando hay que sortear algo Madrid arrasa. Y como todavía no tenemos el cerebro para pensar mucho, lo mejor en estos días es dejarse llevar y a ver cómo amanece el día 4, aunque conociendo el paño me parece que empezar, lo que se dice empezar, no lo veremos hasta el día 11. Pues eso, a dejarse llevar.