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Hay gente que sabe tanto…

He llegado a la conclusión de que algunas personas han sido dotadas con todos los dones intelectuales posibles, y encima poseen la capacidad de la videncia. En los últimos dos años en los que la crisis se ha presentado con fuerza, he visto, escuchado y leído a una caterva de comentaristas que parecen estar en el secreto de qué es lo que hay que hacer para remontar, y que por lo visto los gobiernos no hacen. También están los sabios y videntes que aplauden todas las medidas y las justifican, aunque dentro de dos meses digan otra cosa.
zbbbbb3.JPGHay un factor común entre los que no están de acuerdo, y es que todo lo que se ha hecho o se pretende hacer les parece mal, pero no dicen cuál es la llave de la solución. La Reforma Laboral ha sido criticada por activa y por pasiva, pero ninguno de los críticos sabios explica qué demonios tiene que tener una reforma laboral para que sea buena y funcione. Como no he sido dotado con tales dones, mis sensaciones son las de cualquier ciudadano. No estoy de acuerdo con las medidas que se han tomado porque recaen en los más débiles, y encima tengo que aguantar el cabreo de los que más tienen porque no pueden seguir ganando dinero a mansalva como antes. La muestra está en que el año pasado -según leí- Bill Gates ganó «sólo» el 8% más que en 2008.Claro, pero la idea general es que la culpa es de los funcionarios, que cobran del presupuesto, pero todo el mundo quiere tener médico y mandar sus hijos al colegio.

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Revuelto de isleñas

María Dolores de la Fe es palmense, canariona; Teresa Iturriaga es palmesana, malloquina; isleñas las dos, la primera con ese apego al terruño que se trasluce en toda su obra, rescatando expresiones y palabras que sin ella ya no existirían, y momentos que ya son memoria gracias a ella. z67Escanear.JPGTeresa es más cosmopolita, con un tirón afrancesado y una mirada hacia Africa y América que de alguna forma también la definen como canaria. Juntas han querido darnos un delicioso libro de relatos, Revueltos isleños, que publica la Fundación Mapfre. Son relatos alternativos en todos los significados, porque se suceden y turnan y porque miran el mundo a través de los sabores y los olores, que son los sentidos que más fijan la memoria. Una copa de Cune que se convierte en palabras y en un amor im-posible, un aroma a potaje que se vuelve humor del de siempre, amigas que critican a un novio alemán de una de ellas, mujeres que hablan de sí mismas porque el mundo las aprieta y ellas huyen con la imaginación. La cocina se parece mucho a la escritura -ya lo dice el frontispicio del libro-, hay que ser creativos pero al mismo tiempo no olvidar lo básico. Hacer mala literatura es como echarle azúcar al puchero o sal a una tarta de frambuesas. Y tanto María Dolores como Teresa cocinan muy bien sus relatos, pues tienen en su justa medida el tomillo que necesita la imaginación, la sal que sazona el humor y el aceite puro de oliva de una prosa escrita por dos mujeres que conocen los secretos más recónditos de la literatura, y saben que una palabra en el sitio inadecuado -por hermosa y sonora que sea- puede echar a perder un texto, como ponerle el mejor dulce de membrillo a una lasaña. Y para que no falte de nada, el libro está ilustrado por Sira Ascanio, una pìntora que también conoce los ingredientes del arte.

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Diseño de la estupidez

Siempre pensamos lo mismo cuando vemos esas exhibiciones de lujo, mansiones con 30 dormitorios para que vivan dos personas, una docena de Ferraris en el garaje, una isla privada… Pensamos en que vacunar a un niño contra la polio vale 20 céntimos de dólar y sin embargo hay millones de niños sin vacunar, y otras injusticias por el estilo.
zojjo.JPGEl exhibicionismo de la riqueza es un insulto, y lo que nos faltaba por ver lo he visto en una información con la que enlazo. Resulta que la firma Dior hace lentillas en las que se puede ver su logotipo. Es decir, la gente ahora puede presumir de llevar lentillas de diseño, y habrá quien no tenga problemas en los ojos ni quiera cambiárselos de color y se las pondrá para lucir el logotipo, que seguramente será carísimo. Esto es el colmo de la estulticia. Y fuera de consideraciones éticas, entiendo que haya diseño en gafas, camisas, zapatos, relojes o joyas, pero no sé yo qué diseño tiene un círculo de cristal graduado. La estupidez se adueña del mundo desarrollado, que es una vertiente de la crueldad, pues hace unos días oí decir que a alguien que la crisis estaba afectando a sus amigos ricos, pues incluso alguno había despedido a uno de los chóferes. Digo yo que la crisis será para el chófer.