Exhibicionismo insultante
El mundo está hecho para los ricos, que se exhiben y muestran su riqueza sin el menor pudor, mientras la plebe los mira tal vez esperando que les lancen las migajas sobrantes del banquete. Tratando de hacer una lejana metáfora, suelo decir que hacer ostentación de la riqueza cuando hay tantas necesidades es como pasearse en carroza de oro por un suburbio de chabolas. Pero ya no es una metáfora, es una realidad lineal, cuando la duquesa de tal o la baronesa de cual muestran al mundo sus palacios
(cuyo mantenimiento pagamos todos) o llegan a un acto benéfico (qué hipocresía) en un Rolls-Royce plateado cuyo fulgor ciega. Luego, quienes tienen el estómago caliente, la bolsa llena y las espaldas cubiertas, se permiten el lujo de pedir ajustes y machangadas por el estilo. La última moda es que vacas sagradas del periodismo culpen de la crisis a los funcionarios, unos claramente y tirándose al cuello (Martín Ferrán), otros de una manera tangencial pero igualmente dañina (Ansón). No sé qué se hizo de la famosa ley de incompatibilidades, pues hay quien cobra tres salarios oficiales, y desde esa tarima de billetes clama por la moderación salarial. Ya ni se esconden, y lo triste es que muchas de estas personas son aclamadas por la gente que no llega ni al día 20 de mes. Es como cuando las hambrientas masas argentinas vitoreaban a Eva Duarte (Evita), asomada a un balcón oficial, vestida y enjoyada como un árbol de Navidad. Y encima en los medios audiovisuales y escritos muestran lujosas casas, fiestas a todo trapo fotografiadas y críticas a las mujeres conocidas que repiten vestido (eso sería para aplaudir). Me pregunto cuánto habrán costado las recientes y multitudinarias conferencias de los grandes partidos. Si el dinero es público, no lo entiendo, y si es privado, la pregunta es por qué.
hoy sería muy difícil que hubiese un primer ministro con aspecto de bodeguero como Churchill o un presidente en silla de ruedas como Roesevelt. La imagen vende y llena urnas, y es lógico que cuando se busca el apoyo de mucha gente se trabaje con la imagen. Otra cosa es que tener buena imagen confiera la ciencia infusa a una persona, puesto que se puede ser muy bueno en una disciplina o haber hecho algo notable o heroico, y eso serviría como estímulo para los demás, pero no convierte a la persona en especialista en una materia que no es la suya. Hemos visto casos claros con el profesor Neyra y con Juan José Cortés, que en determinado momento se comportaron de modo ejemplar y eso los llevó a que les concedieran cargos y asesorías en materias complejas que no eran su campo. Ahora pasa con Shakira, a quien el presidente Obama ha nombrado asesora educativa con juramento de cargo y todo. Shakira es una gran artista, eso está claro, y tiene tirón mediático, pero estamos hablando de una materia específica muy compleja, y aunque la cantante creó la fundación