DIARIO DE CUARENTENA. Jornada 8, La poesía como aliada (21/03/2020)
Acabo de hablar con Santiago Gil; hemos cambiado impresiones y al colgar me acordé de aquel párrafo de su novela Gracias por el tiempo, que cuenta algo que en otro momento parecía muy cotidiano pero que ahora es una evocación que tiene la radio como telón de fondo: “Cuando acaban los programas de fútbol comienza a llamar la gente contando sus problemas, sus soledades y sus miedos. A esas horas el mundo que relatan no es tan bello como el que nos cuentan cuando estamos casi todos despiertos”. El problema ahora es que ese programa en el que se cuentan miedos se está eternizando.
Pero hay que ser positivos, a piñón fijo. Este no es un día distinto a tantos que hemos vivido, la enfermedad o el accidente siempre está ahí como posibilidad, pero eso no puede detenernos. También me recordaba Santiago que hoy es 21 de marzo, Día de la poesía, que no sé por qué han colocado en el comienzo oficial de la primavera. Es esa idea errónea de que es algo delicado, cursi en un mundo rudo. Pero es más que todo eso, no es un adorno, se trata de indagar en la esencia de las cosas tangibles y de las ideas más abstractas. Esa indagación es la que nos lleva al conocimiento acumulativo como humanos y nos diferencia de los tigres.
He hablado con varios amigos y amigas por distintos soportes, porque esa comunicación ayuda a seguir adelante. Y me vienen las poetas en su día, encabezadas en la memoria por Josefina de la Torre, pero que siguen sin orden pero con fuerza en una lista que es muy fecunda. Las vivas están por ello en el Marzo femenino, y se me presentan juntas o por separado mis poetas Alvarado, Berbel, Domínguez, Court, Cruz, Iturriaga, Lacave, Llarena, López, Molina, Morales, Ramos, Suárez, todas, porque esto es solo un recorrido por mi agenda telefónica. Y los poetas varones por igual, que en marzo también son poetas los Arencibia, Arroyo, Cabrera, Cartaya, Coriolano, Díaz, Flores, Hormiga, Gil, Junco, Melini, Padorno, Silva, Tramunt y tantos que nos ayudan a seguir. Pero la poesía está por encima de los poetas, y no es cursi ni ñona, porque también contiene el dolor y la pasión, combate el miedo y ayuda a respirar. Hasta mañana, cuídense.