Mover la pelvis

zMegan_cuerpos[1].jpgYa sabemos para qué se han montado las megaempresas de la comunicación. Es evidente que para retransmitir fútbol y para cotillear sobre los personajillos sin oficio ni beneficio que pululan por la prensa del corazón. Eso es lo que produce audiencias y por lo tanto dinero, y nos dicen machaconamente que eso es lo que el público quiere, pero no es así, porque el día que se empeñen en que veamos en hora punta un documental sobre la cría de gusanos de seda, pues a lo mejor lo vemos. Así que este furor televisivo del fútbol y el cotilleo es inducido, y produce por lo visto mucho dinero, que pagamos todos, porque proviene de la publicidad y esta se incluye en el precio de las cosas. Aunque usted no vea los programas del corazón o los partidos de fútbol, cada vez que compra un yogourt o una camisa, indirectamente está contribuyendo a mantener la orgía de pasta indecente que cobran unos y otros. Y como son fuente de un gran negocio mediático, se pagan cifras astronómicas por un futbolista, y se le mantiene el ritmo de la estupidez a las dos docenas de belillos y mentecatos que se casan, se divorcian, se lían y se deslían. De manera que el futuro está en mover bien la pelvis, bien sea en una cancha o en una cama. La universidad, para los desgraciados sin visión.

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