Hay momentos históricos a los que muchos se apuntan, como la presencia de casi todo el mundo en París en Mayo del 68 (si hubiera estado toda la gente que dice que estuvo, París tendría que tener cuatro veces su espacio real), o los que dicen que anunciaron la caída del Muro de Berlín y el final de la URSS. Esto último era previsible, lo que no se sabía era si tardaría un año o tres siglos, porque todos los imperios suben y bajan, ha ocurrido siempre, y me hace gracia cuando se dice que la causa de la caída del Imperio Romano fue la descomposición interna del poder, con tipos lunáticos en la cima como Calígula o Nerón. Parecen olvidar que, después de estos -que vivieron en el siglo I-, el imperio duró otros cuatro siglos, hasta que Alarico entró en Roma y depuso al útimo emperador romano. Es decir, se sabía que Roma iba a caer, y sabemos que caerá Estados Unidos, y China y todos, y surgirán otros, pues ha pasado con Egipto, Mongolia, Turquía, Inglaterra, Francia, Alemania y, por supuesto, la URSS. La clave es saber cuándo ocurrirá, porque si no no hay videncia, como en la muerte, pues podemos anunciar a cualquiera que sus días acabarán, y con los imperios pasa lo mismo.
Lo que no es del todo cierto es nadie previó la actual crisis económica. Desde hace treinta o más años, la gente del pueblo, la que suma dos más dos, decía que el cemento no podía crecer infinitamente y que un día todo caería y no nos podríamos comer los ladrillos. Cuando en diez años el valor de mercado de un piso se triplicó, los más viejos advertían que aquello estaba inflado, denunciaban lo que ahora los expertos llaman burbuja inmobiliaria. Y es que la gente sabe mucho de economía real, que es la que finalmente funciona, y lo que ha habido estos años ha sido ilusionismo. Ya no quedan conejos en la chistera, y eso la gente sabía que ocurriría en algún momento. Por lo tanto, no eran adivinos, simplemente pensaban con lógica.
El contenido de los comentarios a los blogs también es responsabilidad de la persona que los envía. Por todo ello, no podemos garantizar de ninguna manera la exactitud o verosimilitud de los mensajes enviados.
En los comentarios a los blogs no se permite el envío de mensajes de contenido sexista, racista, o que impliquen cualquier otro tipo de discriminación. Tampoco se permitirán mensajes difamatorios, ofensivos, ya sea en palabra o forma, que afecten a la vida privada de otras personas, que supongan amenazas, o cuyos contenidos impliquen la violación de cualquier ley española. Esto incluye los mensajes con contenidos protegidos por derechos de autor, a no ser que la persona que envía el mensaje sea la propietaria de dichos derechos.