Publicado el

Ensayo sobre la lucidez

Después de las movilizaciones del 15-M en 52 ciudades españolas, toca observar cómo van respondiendo los diversos sectores contra los que iban las manifestaciones. Los medios más a la derecha hablan de manifestaciones de la extrema izquierda, y los más moderados califican al movimiento de antisistema, con todas las connotaciones peyorativas de esta palabra, pero en realidad es verdad que son eso, que es evidente para todo el que tenga dos dedos de frente, que ve cómo el sistema es una gran puesta en escena en la que unos pocos ganan y la mayoría está siendo vapuleada, o peor, ignorada. Resulta que si alguien se cansa de que lo atropellen es un antisistema, por lo que deduzco que lo que predican esportada-ensayo-sobre-lucidez_grande[1].jpg que se calle y siga humillado; es decir, algo similar a la esclavitud. Da vergüenza oír cómo esos poderosos gurús del capitalismo abogan por la contención de los salarios (que ya son de miseria), mientras ellos cobran millones o usan habitaciones de hotel de tres mil dólares sólo para dormir un rato. Ya se le ha visto el plumero a Gallardón, que ha mandado a sus guardias a desalojar a los jóvenes acampados en la Puerta del Sol, con la ayuda, eso sí, de la policía estatal, porque lo que predican estos jóvenes no es del gusto de los dos grandes partidos que controlan el poder desde hace treinta años. Mientras gane uno u otro les funciona su sistema, por eso ponen el grito en el cielo cuando aparece otra fuerza que pueda hacerles daño, aunque sea en una parte del territorio. De ahí la cruzada contra los partidos nacionalistas y la campaña de ridiculización de Izquierda Unida, a la que se suman con fáciles chistes influyentes comunicadores supuestamente progresistas. Ahora los dos grandes partidos, en boca de sus candidatos o en homilías de sus voceros afines, dicen que no votar es reaccionario, por lo que meten en ese saco a Saramago por la propuesta que hace en su celebrada novela Ensayo sobre la lucidez, aunque luego se confiesen admiradores del Premio Nobel portugués. Lo dirán tantas veces que seguramente calará en la gente, porque, Goebbels dixit, «miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá». También decía el ministro de propaganda de Hitler que «una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad». Dice realidad, no verdad. Yo digo que sigue siendo mentira, pero finalmente lo que interesa es cómo la perciben los ciudadanos y si la aceptan se vuelve real. Y ahí los poderosos ganan, tienen todos los instrumentos en sus manos. ya lo dijo Emiliano Zapata: «Lo peor no es la traición que se ve, sino la que no se percibe».

Publicado el

Derecho a la imagen


La recurrencia de los juicio mediáticos paralelos hacen muy complicada la aplicación del Derecho a la propia Imagen de los ciudadanos. Desde que alguien levanta la libre se consumen millones de páginas y centenares de horas de radio y televisión. Si a eso sumamos la lentitud de los procesos y la exposición constante de las personas a opiniones casi siempre sin fundamentos jurídicos, ACF3CF[1].jpgviene a resultar que si finalmente alguien es inocente va a dar igual, porque su imagen ha quedado dañada, y encima hay medios que se resiten a dar por buena una sentencia. ¿Quién restaurará la imagen limpia de Alberto Contador o la de Marta Domínguez? El refranero dice que «honra probada, honra manchada», y por eso habría que buscar la manera de que solo sean expuestos a los medios los casos probados y sentenciados. Ya sé que es muy difícil, pero al menos tendría que haber una normativa que impidiera juicios paralelos. Si alguien es culpable, ya lo dirá la sentencia, y aunque así fuere el castigo mediático es una pena añadida, que incluso puede funcionar como medio de presión sobre todo en los jurados, que son meros ciudadanos sin formación jurídica que se guían por lo que ven y oyen. Este es un asunto complicado, y como afirma la irónica maldición «Pleitos tengas y los ganes». Y aún ganando, habrás perdido la imagen.

Publicado el

¡Ah! ¿Pero esto es la socialdemocracia?


La noticia de la detención de Dominique Strauss-Kahn, director gerente del Fondo Monetario Internacional, ha sido el bombazo del fin de semana, no solo por ocupar el cargo que ocupa sino porque se perfilaba como el oponente de Sarkozy en las elecciones presidenciales francesas de 2012, con todas las posibilidades de ganar según las encuestas actuales. socialdemobrad.JPGEso lo sabían en Francia, y quienes seguían de cerca la política francesa, pues estaba cantado que Dominique Strauss-Kahn ganaría las primarias dentro del socialismo francés para optar al Elíseo. El hecho de que haya sido detenido lo ha puesto en la picota, y ya dirán los jueces si es inocente o culpable de lo que se le acusa, pero nos ha dado un aldabonazo en cuanto al camino que ha tomado la socialdemocracia europea, uno de los pilares de los logros del Estado de Bienestar: Willy Brandt, Olof Palme, Bruno Kreisky… Ahora resulta que quien iba a liderar el estado francés (todavía puede que lo haga) es la misma persona que ha dirigido el FMI, uno de lo consentidores de los desmanes que han llenado de pobreza esta planeta, susurrando piropos en los oídos de gente como Mubarak, y lavándose las manos en el asunto de las hipotecas basura que fue el desencadenante final de algo que habría colapsado de todas formas. La oposición a Sarkozy es este señor, el mismo que ha sido su cómplice en los últimos años desde el FMI. Si la socialdemocracia es lo que él representa, con sueldos multimillonarios, aviones privados, hoteles lujosos, planes de pensiones abusivos y oratoria que aconseja no subir los salarios; si esto es la alternativa a los halcones del neoliberalismo criminal, apaga y vámonos. Al final son los mismos, que se ponen camisetas de distintos colores para servir a un único amo: el dinero sin otra función que el propio dinero. Qué desastre.