Gracias, Aminatu
Aminatu: Lo que procede ahora es desearte buena suerte, pero sé que cada persona se fabrica su propio camino, como lo haces tú, y por ello acumulas tanto respeto. Un poeta español, Antonio Machado, dijo que se hace camino al andar, y los clásicos afirman que lo importante es el camino, porque la vida es una ruta por la que tenemos la posibilidad de andar con dignidad o con la cabeza baja. Tu fuerza es una lección para todos. La resistencia pacífica se enfrenta a la violencia, y cuando hay un corazón fuerte se consigue el objetivo: mantener la dignidad. La política es otra cosa, y en el futuro tu nombre será siempre un clamor aunque guardes silencio. Te lo has ganado.
Te admiro por tu firmeza de espíritu, grande como el desierto que es tu hogar, poderoso como el viento que lo modela, infinito como sus granos de arena. Quiero que te acompañe muy buena suerte, porque a veces también ayuda, y yo te deseo lo mejor. Incluso, cuando la suerte ayuda, hay que tener la presencia de ánimo necesaria para administrarla. Y ya que sabes cómo tratar con la adversidad, quiero que en el futuro sólo tengas que vértelas con la fortuna.
Gracias.