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La Candelaria y la lluvia

zgui22222222.JPGNuestros antepasados, que se guiaban por las cabañuelas de agosto, la posición de Venus al atardecer de los veranos sobre determinadas montañas y finalmente por el almanaque Zaragozano, solían decir que el 2 de febrero era un día en el que podía saberse si llovería más en lo que quedaba de invierno. Unos se afianzaban a los ancestros del idioma y decían aquello de «Si para la Candelaria plora, el invierno viene ahora…» y otros lo actualizaban con «Si por la Candelaria llueve, el invierno atrás nos viene…» El caso es que ambas opciones sentenciaban luego que «Si para la Candelaria no ploró (llovió) el invierno se acabó». zgui11111111.JPGDesconozco qué grado de acierto hay en esto, porque muy científico no parece, pero también es verdad que el ser humano ha ido acumulando sabidurías que en algunos casos acaba perdiéndose. Por esa cada 2 de febrero recuerdo este asunto, y la verdad es que no tengo la cuenta de si se ha cumplido o no en los años que he vivido. Hoy hace un día luminoso en algunas zonas, pero es posible que caigan tres gotas en cualquier parte de Las Islas, y entonces se cumpliría el anuncio, porque tampoco sabemos qué cantidad de gotas se considera lluvia. En todo caso, el 2 de febrero siempre es un anuncio de que la primavera está a punto de llegar, y también una ocasión para recordar las llegadas del Guiniguada, con hechuras de río caudaloso, a La capital de Gran Canaria, como la que se ve en las fotos que hice en el lluvioso febrero de 1980.

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Espaldas fuertes y manos limpias

Cuando hay una gran corrupción en un partido, su cúpula dirigente debe hacer una limpieza general caiga quien caiga; pero para eso hay que tener las espaldas muy fuertes y las manos muy limpias.
Si, además, ese partido es el que sotiene al Gobierno, su Presidente debe intervenir de inmediato, aunque pierda apoyos o los busque en la oposición. Claro que, para actuar así hay que tener las espaldas…
zzztFoto0561.JPGSi el Gobierno es incapaz de resolverlo, debe ser el Parlamento el que tome cartas en el asunto, para aunar voluntades e incluso provocar un Gobierno de concentración con lo que quede sano. Claro que, para actuar así, los partidos de la oposición también han de tener las espaldas muy…
Si el Parlamento es incapaz de realizar su cometido, puesto que es el depositario de la soberanía popular, debe intervenir la Jefatura del Estado. Ya sé que la Constitución solo le confiere funciones de representación y arbitraje, pero en tan ambigua palabrería cabe casi todo. Es decir, que nos represente ya, y si en situaciones como la actual no se necesita un árbitro, ya me dirán.
Claro que para hacer eso hay que tener las espaldas muy fuertes y las manos…
Lo que necesitamos es democracia, nada más y nada menos, y que no nos reestrenen una y otra vez El Padrino. Ya la hemos visto (las tres partes).

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Avaricia + corrupción = muerte

zzzxxPICT0075.JPGLa avaricia es probablemente uno de los mayores defectos de la especie humana, y está en el origen de toda corrupción. La obsesión por amasar más y más dinero se convierte en un problema de seguridad pública cuando para ello no importa poner en peligro la vida de las personas. Lo que acaba de ocurrir en la brasileña ciudad de Santa María es un dejá vu que se sucede una y otra vez: ya pasó en Buenos Aires, en Perú, en Minneapolis, en Madrid recientemente y hace años cuando el incendio de la discoteca Alcalá 20. Los muertos siempre son los mismos, incautos jóvenes que solo tratan de pasar un rato divertido, pero los meten en ratoneras y al menor fallo salta la tragedia. Las notas de prensa parecen calcadas: cerraron las salidas de emergencia, había doble cantidad de gente que la permitida, faltaban los medios de seguridad y auxilio estipulados por las leyes… Curiosamente, en todas las ocasiones el local funcionaba en la ilegalidad, o no tenía licencia de apertura, se había vencido dicha licencia… No cabe alegar despiste, cuando esos mismos ayuntamientos saben si se debe una simple multa de aparcamiento; lo saben y callan. Al fondo siempre aparece el dinero y la corrupción política de quienes hacen la vista gorda por razones que podemos imaginar. Ahora vemos a la Presidenta de Brasil compungida, como hemos visto aquí y allá a otros dirigentes en otras ocasiones, pero mientras el dinero de la avaricia siga corrompiendo a los representantes del pueblo seguirán muriendo inocentes.