Impertinentes, demagógicos, perroflautas
Se acerca la hora de la verdad. Acabada la tregua de esta semana, jalonada de películas de romanos, llegan los bombardeos mediáticos a ver quién se lleva el gato al agua. Y ese es el problema, que los gatos y el agua son incompatibles. Aunque la campaña electoral comienza oficialmente dentro de un mes, en realidad ha empezado hoy, con la publicación urbi et orbi de la primera de las docenas de encuestas «cocinadas» con que nos van a adornar nuestros días inmediatos. Dicen que hay un cupo considerable de votantes a los que les gusta ganar siempre y votan a quien va primero en las encuestas; por eso conviene mostrar músculo en la ficción para que luego se vuelva real. Que si fulanito va segundo y no primero, que si menganita tiene tirón, que si zutanito ha sido puesto con calzador… Esa va a ser la música repetitiva, y los medios ampliando debates sean reales o no. Pues claro, hay desempleo, pobreza, disfunciones sanitarias, políticas educativas erráticas, abusos de poder económico, problemas con la discapacidad, la desigualdad por razón de sexos y muchos más problemas sociales. ¿Qué cuándo se van a acometer las soluciones? ¡Qué pregunta más inoportuna! Como decía el vasco del chiste, ¿estamos a rolex o estamos a setas? Ahora hay que llegar fuertes a las urnas como sea, y encima la liga está que arde y viene un mes durísimo de fútbol europeo. Es a eso a lo que hay que estar, y no me vengan a contrapié con urgencias demagógicas propias de los perroflautas. ¿Que hay personas que pasan hambre? Ya comerán, pero ahora no es el momento de tanta impertinencia.