Publicado el

No se está seguro en ninguna parte

aesayola.JPGAnuncio que durante unos días estos comentarios serán muy cortos. En un estúpido resbalón en el pasillo, me he roto la muñeca, y hasta que no me acostumbre a manejarme con la aparatosa escayola que me han puesto, tendré que teclear con una sola mano. Menos mal que la que tengo hábil es la derecha, y soy diestro -no torero ni taurino. Siguiendo el hilo de la palabra, y aunque no me entra en la cabeza el sentido de jugarse la vida delante de un toro, espero y deseo que José Tomás y Manuel Díaz «El Cordobés» se repongan muy pronto de las cogidas que sufrieron este fin de semana. Ellos juegan con su integridad física, pero está claro que nunca estamos seguros del todo, y que uno puede romperse la crisma en su propia casa. Es que hasta el Papa se rompe la muñeca, él la derecha y yo la izquierda (¿significará algo?); es que ponen mucha cera en los pisos del Vaticano.

Publicado el

La renovación del sistema democrático

El desprestigio de quienes se dedican a la política tiene su origen cuando se les empieza a llamar «clase política», un nuevo rango social que nombra a las personas que se profesionalizan en esa actividad. Hemos oído decir muchas veces que quienes conocen en profundidad un tema no se dedican a gestionarlo políticamente, porque en general la política está controlada desde los partidos, que son como viejos elefantes que anteponen su lucha por el poder a cualquier otra cosa.
Es malo ese desprestigio, puesto que conlleva el de la democracia. Como decía Tierno Galván, la democracia es el menos malo de todos los regímenes, ya que la alternativa es innombrable. El problema en España es que se dio mucho protagonismo a los partidos cuando se hizo la Constitución de 1978, porque entonces había que hacerlo para equilibrar la demonización que sufrieron durante el franquismo. Pero luego no se evolucionó hacia una mayor flexibilidad, y hablar de listas abiertas, como en los países de nuestro entorno con más experiencia democrática, es como hacer un brindis al sol. Los partidos no están por la labor porque eso les privaría del control que ahora tienen, de manera que estamos cogidos en esta democracia partidista y la Constitución se blindó de tal modo que moverla un tanto así es casi imposible, y más cuando existe tanta tensión como la actual entre los dos grandes partidos.
apart.JPG

(El problema básico es que nadie quiere tirar de la manta)

La solución no es abominar de la política y los partidos, sino tratar de avanzar hacia una mayor flexibilidad, y si los partidos políticos quieren hacer una apuesta de futuro democrático tienen que hacer un esfuerzo de entendimiento para actualizar nuestra democracia. Aunque, la verdad, no veo yo en el panorama actual a las personas con ese sentido del Estado que tanto estamos necesitando. La prueba está en que no se ponen de acuerdo ni para renovar el Tribunal Constitucional, que lleva varios años de retraso en el relevo, y eso también es muy mala imagen para nuestro sistema.

Publicado el

Aviso a la Humanidad

Los que empezamos a tomar conciencia del mundo en la segunda mitad del siglo XX hemos creído de una forma casi inconsciente que Europa era un paraíso y que los desastres de todo tipo eran cosa de otros continentes. La guerra de los Balcanes nos empezó a sacar del sueño de bienestar y comodidad en el que siempre lo resolvíamos todo apretando un botón, y que el horizonte era tener dinero porque así se puede comprar todo. Pero resulta que no. Estamos viendo que Europa es vulnerable, y que el poderío de antaño se ha ido disolviendo. Ni siquiera teniendo dinero puedes hacerlo todo, porqué dependemos de muchos factores externos. Incluso el dinero puede que un día no valga y sólo sea papel inservible.
avolcan1.jpgAhora lo comprobamos con el volcán islandés de nombre impronunciable, que nos aboca a memorias que creíamos periclitadas, como la del año 1815, cuando entró en erupción en indonesia el Tambora y envió a la atmósfera cenizas hasta oscurecer el sol, y hacer que 1816 fuese el año sin verano. En agosto helaba, se perdieron las cosechas y hubo una hambruna terrible. Y no hace tanto de eso. Pero lo olvidamos porque el ideal europeo son los fabulosos años sesenta, cuando todo parecía Jauja.
El volcán islandés nos da una lección de humildad. Ni siquiera Obama ha podido viajar a Varsovia, la naturaleza se impone, como se ha impuesto en tsunamis, terremotos e inundaciones. Las cordilleras del plegamiento alpino ya han dejado su recado en el Himalaya (China) y Los Andes (Chile). Dicen que los Alpes se están deshaciendo a ojos vista, por lo que vivir en Suiza empieza a no ser muy tranquilizador. No quiero ser apocalíptico, al revés, creo que estas cosas deben hacernos tomar conciencia de la fragilidad del ser humano y del inestable equilibrio que mantenemos con la naturaleza. Cosas como el volcán son un aviso de que si seguimos por este camino acabaremos con nuestra forma de vida.