Publicado el

Valerón, el artista

zzz190536hp2[1].jpgDe todas las buenas y malas noticias deportivas del fin de semana, la que me ha dejado mal cuerpo es la imagen de Valerón llorando. Tres equipos descienden, la competición así lo dicta, y el Depor está expuesto a esas contingencias. Pero Valerón… Es que debieran crear un premio mundial a la deportividad, al buen gusto, a lo que siempre ha sido Valerón, que no es un futbolista, es un artista en toda la extensión de a palabra. No he visto a nadie jugar con esa belleza. Se le pueden acercar Iniesta, y los legendarios brasileños de antaño, pero Valerón encima es un tipo extraordinario. Su elegancia está por encima incluso de la grandeza de Maradona, de la exquisitez de Platini, de la limpieza de Tonono, del genio de Germán, de la precisión de Guedes, de lo que representaron los legendarios brasileños de antaño, o de cualquier nombre que se les ocurra. Alguien dijo que es el artista más grande que se ha visto sobre un campo de fútbol, y es posible, aunque haya habido futbolistas más grandes que él. Para que se me entienda, a un crítico famoso le preguntaron quién era mejor, Matisse o Picasso, y él dijo que Matisse era mejor pintor y Picasso mejor artista. Pues eso pasa con Valerón, el inimitable.

Publicado el

La UD Las Palmas

Este año parece que la UD Las Palmas tiene opciones de ascender a primera división, y me alegra la ilusión que mucha gente tiene, porque eso significaría que el año que viene se podrían ver en nuestro estadio los grandes nombres del fútbol español, enrolados en los equipos de postín. Al mismo tiempo, esta ilusión colectiva me inspira ternura, porque no estoy seguro de que ascender sea un buen negocio para la UD, y si no lo es tengan por seguro que no ascenderá. Los derechos de televisión y los grandes patrocinios se los llevan los grandes, que de esa forma acrecientan el abismo entre ellos y el resto. Ya hasta el Atlético de Madrid es un equipo pequeño, que se ve obligado a vender a sus mejores jugadores para sobrevivir. Un año hace una buena liga el Villarreal (al siguiente año desciende), ahora le toca a la Real Sociedad o al Málada, pero ya no es posible pensar siquiera en ganar la liga como antaño lo hicieron el Valencia, el Deportivo de la Coruña e incluso aquella mítica Real Sociedad de los años 80. Quien manda es el dinero, que genera más dinero, y en este círculo vicioso la liga española solo tiene dos opciones ganadoras. Se lucha por el tercer puesto, porque el dinero hace posible que los grandes compren aquí y allá y conformen verdaderas selecciones. Hace unos días, un locutor que retransmitía el partido del Real Madrid en Turquía decía que en aquel momento en el equipo merengue solo jugaba un español, el portero. El Barça maquilla el asunto con su historia de La Masía, pero finalmente paga millonadas por jugadores de otros países (Abidal, Alves, Alexis, Mascherano, Adriano), españoles (Villa) e incluso por algunos que se le escaparon cuando se formaban en juveniles (Piqué, Cesc, Alba…) por no hablar del potencial económico necesario para ir a buscar promesas de Messi, Iniesta o Pedrito y luego mantenerlos a ver si alguno de los sapos se convierte en príncipe, porque muchos son los llamados y solo de vez en cuando suena la flauta.
zzUD.+LAS+PALMAS+SUB.jpgEs el dinero; si la UD Las Palmas asciende seguramente tendrá que sobrevivir con la cantera, y si alguno destaca se lo llevará uno de esos equipos millonarios, español o europeo. Por eso me inspira ternura esa ilusión ingenua de quienes piensan que la UD Las Palmas puede volver a ser lo que fue durante un par de temporadas hace 40 años. Es posible, pero sin duda sería flor de un día; con las condiciones de hoy, Guedes, Tonono, Germán, Justo Gilberto, Martín Marrero o León (vaya equipazo) habrían volado muy lejos, y sería lógico y humano. De hecho, algunos lo intentaron, pero entonces funcionaba el derecho de retención de los clubs. De todas formas, ojalá me equivoque en todo lo que he dicho.

Publicado el

Amstrong, esa gran decepción

En la Grecia clásica, los deportistas debían ser un ejemplo para el pueblo, pues no solo eran los atletas más laureados, sino que servían como espejo en el que mirarse por sus virtudes humanas. Un atleta ganador debía ser considerado con los derrotados y exhibir un enorme respeto por el don que los dioses le habían confiado en su fuerza, su deztreza y su inteligencia. Desde que el deporte empezó a mezclarse con el dinero ya nada fue igual; tampoco cuando hace revoltijo con la política, y ejemplos de zzzzaPICTb0094.JPGesto hay en los Mundiales de Fútbol de Argentina y mucho más en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, que fueron un espaldarazo al nazismo. La gran figura de aquellos juegos, el atleta norteamericano Jessie Owens, fue una bofetada para Hitler, pues el dictador no esperó a la entrega de medallas porque un atleta negro había derrotado a los rubios arios que él consideraba superiores en todo. Ahora, el deporte de élite es un asunto multimillonario, se pagan fichas y sueldos irracionales y es un gran negocio. Al menos, los privilegiados deportistas que están en la cima deberían tener respeto por ese don, como los atletas griegos, porque deben ser un ejemplo para las nuevas generaciones. Se ha dicho siempre que los niños no aprenden, imitan, y los adolescentes también; mal ejemplo es la soberbia de Cristiano, la mala educación antideportiva de Messi, la marrullería de Mourinho, la imagen de parranda nocturna de Romario o Ronaldinho, la violencia verbal y fisica en la cancha que luego se airea en todas las televisiones. Pero de todo ello, lo peor es la corrupción, el dopaje, la trampa, y desde luego Lance Amstrong es justamente lo contrario de lo que se debe imitar. La gloria falsa de siete Tours es hoy una gran decepción. El deporte ha sido víctima de la egolaría y el dinero fácil. Qué pena.