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Hacia la paz por la sonrisa

images[2].jpgDespués de tanta representación del dolor, de que la lluvia haya fastidiado el puente a más de uno y de dos, y hasta de ese via crucis que parecen haber representado los nuevos ministros de Zapatero, creo que en este sábado lo mejor es buscar la paz a través de una sonrisa. Podríamos recordar a Mari Trini, pero también con una sonrisa, porque ella siempre fue una mujer libre.
Uno puede buscar la sonrisa releyendo a Boris Vian, escuchando con nostalgia la yenka primigenia o de cualquier otro modo, aunque yo creo que la mejor fuente de risa es el humor puro y duro, sea de Les Luthiers en distintos gags, de Luis de Funes en la inolvidable persecución de Fantomas y siempre la ternura de Charlot. La sonsrisa es la mejor manera de estar en paz.

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El miedo a un día oscuro

El Viernes Santo siempre ha sido un día oscuro, porque es como la exaltación de la muerte. Aunque sea un día luminoso, en la memoria de todos está esa tarde del Santo Entierro, que es silencioso, lúgubre y a veces terrorífico. Recuerdo que de niño no entraba solo en la iglesia de mi pueblo porque hay un Santo Sepulcro de Luján Pérez que es tan realista que parece que en verdad hay un cadáver en aquella urna de cristal.
yacente].jpgEn la iglesia de Guía de Gran Canaria hay otro Cristo Yacente de Luján, que es en verdad impresionante, aún más que el de mi pueblo, porque es como la representación escultórica de la muerte. Y es este culto a lo tétrico lo que no comparto de la puesta en escena de la Semana Santa, que se supone es una celebración nada más y nada menos que de la salvación del género humano. Pero nos lo pintan negro, triste, de tal manera que uno siempre se imagina el Viernes Santo nublado y espectral.
Por eso no me gusta el Viernes Santo, y por el contrario me encanta el 1 de enero, porque aunque llueva, en mi memoria siempre es un día soleado y alegre. Y sentimos con la memoria.

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Misterios de los artistas

Jon%20Voight[1].jpgCuando nos cuentan las malas relaciones que tienen Jon Voight y su hija Angelina Jolie, o las penurias que pasaba la madre de Demi Moore en un remolque mientras ella nadaba en dólares tenemos que pensar que la fama debe tener algún mecanismo que nos embrutece. Por mucho que nos justifiquen una ruptura de pareja que lleva aparejado el alejamiento de la hija, o el alcoholismo de la madre de la protagonista de Ghost, siempre hay un modo de tender puentes, y más si a menudo se trata sólo de dinero, que en estos casos suele haberlo a espuertas.
Y es que suelo llevarme sorpresas y decepciones con personajes que son grandes artistas en cualquier género, que luego descubres que en su vida privada eran unos seres terribles. Unos maltrataban a su mujer y a sus hijos, otros traicionaron a todo bicho viviente, y la mayoría de ello son unos ególatras intratables. Y no se comprende cómo gente con una sensibilidad tan desarrollada para las artes, que pueden emocionarte interpretando a un personaje, o componen una partitura que te deja sin respiración, sean en la vida cotidiana unos bestias o simplemente unos pedruscos que respiran por casualidad. Eso es para mí un misterio.