Publicado el

Los pactos y las ondas gravitacionales (*)

-Hombre, Marcial, ¿ya guardaste los animales?
-Sí, Panchito, y veo que usted anda todavía preparando el ordeño.
-Es que anduve regando las papas con la dula de agua de la heredad, que me tocaba esta tarde. Pero dime, te veo contento ¿qué nuevas traes?
-Nuevas, lo que se dice nuevas, pocas, pero a uno le alegra tener razón.
-¿A qué referencia?
-Lo que hablamos sobre el desarrollo de la Ley de la relatividad de Einstein el jueves pasado en el partido de envite.
-Siempre estuve por lo positivo, el espacio-tiempo es elástico, por muchas vueltas que le den.
-Fíjese que hoy, cuando fui a la farmacia a buscar las pastillas de la presión, me contó el farmacéutico que ya han registrado con un aparato las ondas gravitacionales.
Continuar leyendo «Los pactos y las ondas gravitacionales (*)»

Publicado el

Nueve universos a mano

Soy lector, y como tengo el vicio de pensar también tengo opinión. Cuando se escribe sobre un libro se espera que se haga una crítica, pero yo no soy crítico al uso. A veces me extiendo sobre un libro concreto, pero si uno quiere ser riguroso no puede hacerlo con todos los libros que lee porque lleva un gran esfuerzo y un tiempo del que no siempre se dispone. Por ello, de vez en cuando hago recordatorios sobre libros recientes o incluso más alejados en el tiempo. Eso sí, los libros que comento han sido leídos y del gusto del comentarista.

IMG_213333dd.JPG Continuar leyendo «Nueve universos a mano»

Publicado el

En el centenario de Rubén Darío

El 6 de febrero se cumplieron cien años de la muerte de Rubén Darío, un poeta que hizo dar una vuelta de campana a nuestra lengua y a nuestra literatura. El Modernismo es mucho más que una forma externa de hacer arte, y la literatura lo es. Al cambiar la manera decimonónica de acometer el lenguaje, incide en el pensamiento, y ya nada fue igual. Literatos posteriores que aparentemente están muy lejos del Modernismo, o que incluso lo combaten, trabajan con nuevas formas de escribir -y por lo tanto de pensar-, que surgen de la revolución formal que en nuestra lengua tuvo a Rubén como abanderado. rubennnn.JPGMuchas veces se acusa al lenguaje modernista de superficial y amanerado. Y lo es si lo miramos desde hoy. Pero nadie puede negar que cursilerías como sus quioscos de malaquita, sus bocas de fresa o sus mantos de tisú rompieron unos moldes anquilosados y dejaron paso a muchos -ismos que fueron nueva sangre literaria. Rubén hizo que se perdiera el miedo a las palabras y a las formas establecidas, fue un fogonazo que deslumbró a posteriores gigantes como Valle-Inclán, los hermanos Machado, Pedro Salinas o el cenital Juan Ramón Jiménez, que luego cada uno tomó su camino cada vez más lejos de Darío, pero también de los moldes inamovibles de antaño. Continuar leyendo «En el centenario de Rubén Darío»