Ha muerto Manuel González Barrera, uno de los componentes de aquella generación de los años sesenta, ya mítica, que se pasó a denominar «Poesía Canaria Última», y que el tiempo ha ido diezmando de manera sistemática: Antonio García Ysábal, Alfonso O’Shanahan, Fernando Ramírez y ahora Manuel González Barrera. Quedan por fortuna referentes vivos de aquella generación que, en plena edad de plomo, arriesgaba más que el prestigio literario con cada palabra que escribía y publicaba. Siguen siendo referentes vivos poetas como Juan Jiménez, Eugenio Padorno Baltasar Espinosa o Lázaro Santana, y el crítico Jorge Rodríguez Padrón. Recordamos la incidencia social que causó la aparición del poemario Guía turística no oficial, recientemente recuperado para las nuevas generaciones. Ha muerto un poeta que veía el mundo desde la poesía, y seguramente una de las personas más entendidas en cine que he conocido, además de ser un gran lector de novela, cosa ciertamente curiosa en un poeta. Pero sobre todo se ha ido un buen hombre, enamorado de Canarias isla a isla, primero Gran Canaria, luego Lanzarote, siempre este mar Atlántico que nos une y nos separa. También fue un hombre de acción en distintos campos (política, ajedrez). Afincado en Lanzarote, sus frecuentes visitas a Gran Canaria significaban siempre un reencuentro con la tertulia grata y el optimismo. Volveremos a leer a González Barrera y lo recordaremos siempre con una sonrisa y una expresividad que envolvía la pasión con que hacía todo. Descanse en paz.
7 opiniones en “En la muerte del poeta amigo”
Deja un comentario
El contenido de los comentarios a los blogs también es responsabilidad de la persona que los envía. Por todo ello, no podemos garantizar de ninguna manera la exactitud o verosimilitud de los mensajes enviados.
En los comentarios a los blogs no se permite el envío de mensajes de contenido sexista, racista, o que impliquen cualquier otro tipo de discriminación. Tampoco se permitirán mensajes difamatorios, ofensivos, ya sea en palabra o forma, que afecten a la vida privada de otras personas, que supongan amenazas, o cuyos contenidos impliquen la violación de cualquier ley española. Esto incluye los mensajes con contenidos protegidos por derechos de autor, a no ser que la persona que envía el mensaje sea la propietaria de dichos derechos.
En «Diálogo de Carmelitas» -del Sr. Bernanos?- la superiora de un convento de monjas se muere, y se lamenta -más o menos- con una frase «40 años meditando sobre la muerte, y me llega el momento y no la admito».Sí la muerte está ahí y todos llegamos a ella, pero nos afecta. La muerte de D. Manuel Gonzalez Barrera, al conocerla a través de su comentario, reavivó esos años sesenta que Ud. D. Emilio, apunta…, donde el finado fué víctima de un juicio? político/militar,… y otra anécdota, se reunía en casa de los Lezcano porque intervino en una obra del grupo «Teatro de Cámara» no en rol protagonista, sino de «pajuyo»? -No sería en «El delantero centro murió al amanecer»?- y otra cosa, sabía de cine porque en aquello años asistía a las sesiones del cine-club universitario. Su marcha reavivó el recuerdo de aquellos años sesenta…
Sí, ya quedan unos pocos, como Eugenio Padorno, uno de los poetas vivos que más admiro. Tengo la sensación de que no se ha sido todo lo justo que se debería con su poesía, que me parece de una calidad excepcional.
Descanse en paz D. Manuel González. ¿Y la nueva generación de poetas canarios, en qué andará metida, tiene su Manifiesto del Hierro, su Poesía Canaria Última, hay grupo? ¿Hay relevo? No lo parece, ahora las islas se han convertido en tierra de novelistas -será un espejismo, es tierra de poetas, dicen-. Un abrazo.
¡Qué solos nos van dejando! Hermoso verso el que da título a su último poemario: «Esto que la luz me dicta ahora»; Generoso y discreto amigo, Manolo
«El duerme un sueño sagrado. Nunca digas que los buenos mueren» (Calímaco)
Estimado Emilio Gonzalez:
Mi nombre es Francisco López Barrios. Soy escritor, y para evitarle farragosos curriculum le sugiero que pulse mi nombre y mis apellidos en su buscador de internet y seguro que encuentra algunas o muchas referencias sobre mi persona y mi obra. (Libro más reciente: «Mágica Ceremonia»)
Me pongo en contacto con usted porque hace muchos, muchisimos años, en los sesenta y primeros setenta del siglo pasado, mantuva una profunda e íntima amistad, en Madcrid, con el poeta canario Baltasar Espinosa. Diversas circunstancias nos separaron a mediados de los setenta, cuando yo empecé a publicar en la revista «Triunfo». Posteriormente tuvimos un breve contacto en mi ciudad natal, Granada, y después solo silencio.
He citado varios de sus versos en alguno de mis libros, y ahora, en el próximo vuelvo a mencionarlo. Pero no encuentro forma de localizarlo personalmente. Y sería para mi una enorme alegria poder disfrutar de nuevo con la originalidad y el buen criterio poetico de Baltasar. Al que considero uno de los diez poetas más interesantes de la poesia española contemporánea.
Enfin, le agradecería que me facilitase, si está a su alcance, el número actual de telefono de Baltasar y su dirección en el caso de que la conozca. O, en cualquier caso, que me sugiera a quién debería de dirigirme para volver a establecer contacto con él.
Con mi agradecimiento anticipado, cordiales saludos de:
Francisco López Barrios
Estimado Francisco López Barrios: Hace años que transito la literatura y a quienes la hacen y nunca he tenido la ocasión de hablar con Baltasar Espinosa. En los círculos de Canarias no se le ha visto en más de 30 años. Pertenece a una generación de los años 60 que se agrupó en torno a una revista de Las Palmas llamada «Fablas» y que dio lugar a una antología que titularon «Poesía Canaria Última». Luego, en los años 70, apareció una plaquette suya en una coleccón que dirigía Manuel Padorno y que se llamaba «Poesía Atlántica». Y hasta ahí sé. Nunca más he sabido de nuevas publicaciones ni de actividad alguna literaria que se haya reflejado públicamente en lo medios. Esa curiosidad suya también es mía, pero nadie sabe de él. Desde luego, debe seguir en Madrid o en otro lugar que no sea Canarias, porque de haber estado por aquí seguramente habría sabido de él. De manera que siento no poder satisfacer su petición, aunque al leer su comentario he recordado a algunas personas que son de la misma ciudad que el poeta y tal vez sepan de él. Les preguntaré, y si llegara a tener noticias se las comunicaré por este medio. Saludos.
Yo también busco a Baltasar Espinosa. Hace años que no sé nada de él, pero nunca he olvidado la amistad que mantuvimos, la calidad de su compañía, de su poesía. Ojalá alguien pueda decirme cómo ponerme en contacto con él. Gracias
Baltasar fue profesor mío hace muchos años, en Molina de Aragón, y también hace mucho tiempo que no sé nada de él. Lo último que conozco es que estaba en Madrid, y buscando he encontrado que residía en la Calle de Alcalá (creo que nº 100) Aquí encontré esa información:
http://www.anroart.com/autores/295