Las pequeñas cosas
Leo la noticia de que ha fallecido Manuel Jalón Corominas, el inventor de la fregona. Suena a chiste, pero habría que preguntar a quienes durante siglos han fregado los pisos de rodillas. Para la limpieza del hogar, la fregona es algo así como el invento de la rueda para el transporte. No nos damos cuenta de que la vida se compone de pequenas cosas a las que no damos importancia. Siempre nos recuerdan a Edison, Ford o Watt, que es cierto que con la electricidad, el automóvil o la máquina de vapor cambiaron el mundo. Pero seguía siendo necesario arrodillarse para fregar los pisos, y si bien es cierto que cuando tomamos un taxi o encendemos la luz no nos acordamos de Henry Ford o de Edison, también lo es que olvidamos que inventos como la cremallera, las gafas, el bolígrafo y cientos de pequeños ingenios más son los que nos hacen la vida mucho más agradable. Por eso es importante la aportación de este ingeniero español, que por lo visto también patentó otros inventos, como las jeringuillas desechables, que nos libran de muchas infecciones que se transmitían por ese medio. Como soy entusiasta de la pasta con tomate, siempre digo que los personajes más importantes de la historia de Occidente son Cristóbal Colón, porque encontró el tomate en América, y Marco Polo, porque trajo la pasta de China. Los investigadores médicos se llevan la palma, pero de vez en cuando convendría recordar con gratitud a las personas (a menudo desconocidas) que inventaron cosas que nos facilitan la vida.