Esto es Jauja…de momento
Nunca me han gustado los tremedismos y por ello siempre he tratado de evitar ese camino, porque pienso que el ser humano tiene capacidad y recursos para enderezar lo torcido. Andando el tiempo, veo que como teoría está bien, pero me he ido encontrando con una cantidad enorme de personas que no ven más allá de sus narices, y lo más grave es que a menudo ocupan cargos de responsabilidad, sea pública o privada, pues no olvidemos que lo privado tiene casi siempre un destino público, y cuando suele decirse que lo público es sagrado también se debería aclarar que público es casi todo, porque un restaurante que sirve comida en mal estado, un médico que no hace bien su trabajo o un periódico que hace demagogia están fallando en lo que hacen, que es un servicio público. Y sin querer ser tremendista, veo que quienes tienen la responsabilidad, la capacidad y el poder están en otra dimensión, se olvidan de la fragilidad del planeta Tierra, acaparan riquezas sin necesitarlas y están llevando al mundo al caos y la destrucción. ¿Puede pararse? Claro que sí, pero -Saramago dixit- cuando se está en un hoyo lo primero que hay que hacer es no seguir cavando. Pero ellos siguen en lo mismo, su película, bien para mantener el poder o para alcanzarlo Y el poder es precisamente un instrumento para cambiar la sociedad, no para seguir la inercia que nos está aniquilando en todos los campos. No quiero ser apocalíptico, y precisamente por eso advierto que a esta velocidad nos las vamos a pegar. Todos, los que conducen también, aunque ellos piensen que su posición es inmutable. Ya he dicho muchas veces que la historia es caprichosa, y lo que no cambia en décadas puede cambiar en días.