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Esto es Jauja…de momento

Nunca me han gustado los tremedismos y por ello siempre he tratado de evitar ese camino, porque pienso que el ser humano tiene capacidad y recursos para enderezar lo torcido. Andando el tiempo, veo que como teoría está bien, pero me he ido encontrando con una cantidad enorme de personas que no ven más allá de sus narices, y lo más grave es que a menudo ocupan cargos de responsabilidad, sea pública o privada, zrzz76tfgFoto0077.JPGpues no olvidemos que lo privado tiene casi siempre un destino público, y cuando suele decirse que lo público es sagrado también se debería aclarar que público es casi todo, porque un restaurante que sirve comida en mal estado, un médico que no hace bien su trabajo o un periódico que hace demagogia están fallando en lo que hacen, que es un servicio público. Y sin querer ser tremendista, veo que quienes tienen la responsabilidad, la capacidad y el poder están en otra dimensión, se olvidan de la fragilidad del planeta Tierra, acaparan riquezas sin necesitarlas y están llevando al mundo al caos y la destrucción. ¿Puede pararse? Claro que sí, pero -Saramago dixit- cuando se está en un hoyo lo primero que hay que hacer es no seguir cavando. Pero ellos siguen en lo mismo, su película, bien para mantener el poder o para alcanzarlo Y el poder es precisamente un instrumento para cambiar la sociedad, no para seguir la inercia que nos está aniquilando en todos los campos. No quiero ser apocalíptico, y precisamente por eso advierto que a esta velocidad nos las vamos a pegar. Todos, los que conducen también, aunque ellos piensen que su posición es inmutable. Ya he dicho muchas veces que la historia es caprichosa, y lo que no cambia en décadas puede cambiar en días.

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Rouco no da puntada sin hilo

La verdad es que me resulta cansado volver una y otra vez sobre lo mismo, pero es que quien calla otorga, y el Presidente de la Conferencia Episcopal no da puntada sin hilo. A menudo me pregunto qué pretende con sus palabras, porque siempre está hurgando en la herida y tiene una asombrosa capacidad para presentar a la Iglesia Católica como víctima no sé de qué conspiración. ¿Qué laicidad es la que practica un Estado como el español que está batiendo el récord de visitas papales con el gasto que ello supone? ¿A qué otra religión le cierran medio Madrid para que realice sus reuniones multitudinarias? Ya sabíamos que la culpa es una de las estrategias más utilizadas durante siglos, pero ya no cuela. Los indignados, según Rouco, tienen un problema con su alma. ¿Es que acaso no hay católicos indignados? Nunca habla de los millonarios, de los banqueros y de los poderosos, siempre culpabiliza al de abajo. ¿Es esa la Iglesia de Cristo?
zzzzroucooo.JPGQue el Papa, el Dalai Lama o el Arzobispo de Canterbury viajen y se reúnan con sus seguidores me parece perfecto, pero no echen las culpas de la miseria y el abuso que se vive hoy en nuestras sociedades a los Estados. Rouco dice ahora que el Estado español se mete en asuntos que no le corresponden. ¿Cómo que no le corresponden? Ve la paja en el ojo ajeno pero ignora la viga en el propio. Qué pena que una institución seguida por millones de personas esté continuamente atizando la llama del enfrentamiento. Ya sé que es una perogrullada lo que voy a decir, pero a lo mejor tendría que releer los Evangelios con una mirada más abierta, porque lo escucho y sólo percibo algo parecido al rencor.

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Más lecturas de verano

Se suele decir que es en verano cuando más se lee, pero seguramente no es verdad, porque hay buen tiempo y la gente está mucho en la calle y con amigos, que es una costumbre muy saludable. En otros ámbitos parece ser que sí, que es el verano el momento de la literatura. En Francia, por ejemplo, los grandes lanzamientos se hacen al final de la primavera y los grandes nombres están en el mercado estival con sus últimas obras, algo similar a lo que ocurre aquí en otoño, pero el mercado español mira más hacia la Navidad y luego hay un repunte en abril con motivo del Día del Libro y las ferias. Releer es una actividad que viene bien, porque siempre se aprende de una gran obra y de los grandes autores, sean clásicos o contemporáneos.
zzzsFoto0079.JPGHubo un tiempo en que casi todos los verano releía Cien años de soledad, pero ya me agota porque siempre me abruma lo que falta por suceder. Por eso no entiendo muy bien a esos especialista de los llamados libros sagrados de la literatura. Les juro que he leído El Quijote, pero volver otra vez sobre él me resulta muy cansado. Por lo pronto, estoy releyendo a Jorge Semprún y a Carmen Martín Gaite, dos plumas que unen a la literatura un pensamiento muy rico. Iba a releer El Crimen y el castigo, pero me entró miedo, porque no me siento capaz de liarme con la psicología profunda. Tengo la tentación de seguir el consejo que me dio Rubén Benítez Florido, compañero bloguero de Canarias7, y volver ahora sobre Así habló Zaratustra. Lo leí en su momento y me impactó, pero con la experiencia seguramente tendrá otra lectura. A ver si me animo.