Que las grandes potencias descolonizaron mal no es ningún secreto; de ahí vienen todos los problemas que se han generado en todo el continente africano y en buena parte de Asia y América del Sur. Cuando Gran Bretaña y Francia descolonizaron la ribera sur del Mediterráneo y Oriente Medio trataron de mantener el control de la zona, y hasta ahora lo han conseguido, con la supervisión de Estados Unidos que, como protector de Israel, navega por el Mare Nostrum desde hace décadas. Las clases dirigentes de estos países han actuado como delegados del poder de las antiguas metrópolis, que cada vez están más representadas en las grandes corporaciones multinacionales que controlan las materias primas y el fluir del dinero. De alguna forma, era un modo diferido de colonialismo.
Lo que está sucediendo ahora no tiene precedentes. Túnez ha encendido la mecha y Egipto se ha convertido en el espejo en el que sin duda van a mirarse todos los países ribereños de Mediterráneo y más allá. La gran disculpa de los últimos años ha sido que había que detener el ascenso del fundamentalismo islámico. Ahora no sabemos qué va a pasar, porque, si se habla de «Revolución democrática», en unas elecciones libres los más organizados son precisamente los partidos islamistas. Claro que no podemos confundir un partido islamista con Al Qaeda, aunque la verdad es que democracia y teocracia casan muy mal, como se ha visto en Irán, después de la caída del Sha. En el río revuelto todos quieren pescar, pero lo cierto es que estamos ante unos momentos históricos. Hay quien dice que es ahora cuando comienza el postcolonialismo. Lo negativo de todo esto es que no veo a grandes políticos en el mundo que puedan manejar una situación de esta envergadura. Al final, los agentes que jugarán sus cartas serán Estados Unidos, Rusia y quien sabe si China, muy bien posicionada actualmente. La UE irá a remolque, como siempre, y heredará todos los daños de Estados Unidos y ninguno de su beneficios. Al tiempo.
2 opiniones en “El postcolonialismo”
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Hace apenas un siglo, Asia y África estaban divididas en colonias controladas por los países europeos.
Países como Gran Bretaña, Francia, Holanda y Portugal se repartieron los territorios y construyeron imperios basados en su poder militar y económico como metrópolis y en la explotación de los recursos de las sociedades coloniales.
Un rápido proceso descolonizador desmanteló, al menos parcialmente, aquella realidad.
Empezó limitadamente después de 1918 y fue imparable tras la II Guerra Mundial.
Las nuevas condiciones históricas afectaron tanto a las metrópolis como a las colonias, donde se desarrollaron los movimientos independentistas.
El proceso se hizo con bastante rapidez. A veces comportó guerras muy violentas. Otras, por la vía pacífica.
Los nuevos países independientes asiáticos y africanos entraron a formar parte del llamado mundo subdesarrollado.
Son excepciones los que han alcanzado un verdadero desarrollo.
Muchos de los conflictos actuales tienen su origen en las condiciones en que se hizo la descolonización.
Además, las antiguas formas de dominación colonialista han sido sustituidas por nuevos mecanismos de control, sobre todo económicos.
Mención aparte merecen la descolonización en el Próximo Oriente y la de los países que se engloban genéricamente -atendiendo a su identidad religiosa- en el mundo islámico.
Los postcoloniales reconocen los derechos de la diferencia, pero también los peligros que encierra de “ghettización” y xenofobia en contextos de poder entre países y culturas, así como la justificación de mantener el aislamiento de grupos sociales diversos en esencias eternas e inmóviles, definidos por el poder cultural de los colonizadores. Así está desarrollándose, en estos momentos, lo que podríamos denominar, a riesgo de parecer ridículos, “la diferencia de la diferencia”.
(1)Los procesos emancipatorios en Asia y en África, la aparición de los nacionalismos del “Tercer Mundo» y su inscripción ambigua en las zonas de influencia definidas por la Guerra Fría, así como el éxodo masivo de inmigrantes hacia los países industrializados, serían algunas de las características del período poscolonial. (1)(sacado de Wikipedia)De todas formas es tan largo el proceso y sus consecuencias que es dificil hacer una sintéxis como la que has hecho tu.
No obstante es un tema apasionante de Estudio y análisis. Y quizás compredamos el reparto del Mundo , mejor, y por qué la UE se queda siempre con las sobras de esta tarta mundial.
sintéxis=Síntesis 🙁