¿Realidad o leyenda urbana?
Como ayer escuché que era el aniversario del asesinato de Carrero Blanco, me he dado cuenta de que circula por debajo una especie de información adicional sobre cualquier hecho, y que nunca llegamos a saber si es verdad, si las versiones oficiales se ajustan a la realidad o si la imaginación y la desinformación nos hacen destinatarios de versiones que a veces resultan increíbles, lo que no quiere decir que no sean ciertas, porque a veces lo real parece menos verosímil que lo imaginado.
Lo de Carrero Blanco es el ejemplo. Desde el minuto siguiente al atentado (20-12-1973) circula un versión en la que se afirma que los servicios de información del Estado sabían lo que preparaba ETA, pero que nada se hizo porque Carrero Blanco habría sido un obstáculo para la transición a la democracia. Vamos, que dejaron que sucediera. Puede que sea verdad, pero sí que resulta poco creíble que el entonces Presidente del Gobierno, que tenía en sus manos los hilos más finos de la información del Estado, ignorase algo que supuestamente sabían muchos de su entorno. Más bien creo que estaba tan seguro de su poder que nunca le pasó por la cabeza que pudieran matarlo, y por eso tenía siempre el mismo horario, idéntico itinerario y una escolta muy exigua. Seguramente fue víctima de un exceso de confianza… O tal vez sea real la primera versión, precisamente por increíble.
Y este es sólo un ejemplo, y se cuentan por ahí versiones muy rocambolescas sobre hechos y personajes que son difíciles de creer, aunque alguna sea cierta. Se dice que Rasputín se comió mezclada con dulces una dosis de veneno capaz de matar a una cuadra de caballos, y ni siquiera se atragantó, y que el príncipe Yusupof, su asesino, tuvo que descargar varias veces su revólver sobre él para que dejase de moverse. Y hay cientos de relatos sobre el asesinato de Kennedy, el ataque a Pearl Harbour, el tiro que Franco se dio cazando en El Pardo en los años sesenta, el doble de Franco… Puede que algo haya de verdad en esas historias que se cuentan, porque siempre se dijo que John Kennedy era amante de Marylin pero nada salía en los papeles. Con el tiempo se ha visto que fue verdad. Hay quien fuerza la realidad y manipula números, fotos o lo que sea, como ha sucedido recientemente con el 11-S, pues hemos visto coincidencias en los números (el 11 sale mucho), mensajes diabólicos en el humo y cosas por el estilo. Y otras informaciones cuya comprobación es posible pero que no está al alcance inmediato de la gente, y se dan por buenas, como que Kennedy tenía una secretaria apellidada Lincoln y que Lincoln tenía otra apellidada Kennedy. Hay mucho tongo en esto, y seguramente algo de verdad en algunas cosas, pero cuando escucho estas versiones siempre me pregunto si es una realidad o una leyenda urbana.