Publicado el

La foto terrible

Me ha extrañado que los italianos se hayan escandalizado al ver en los medios la foto de los cadáveres de dos niñas gitana ahogadas en una playa de Nápoles, mientras los bañistas seguían a lo suyo, como si nada hubiese pasado.
gitanos1.JPGEsto nos ha pasado aquí, con la llegada de las pateras y los cayucos, que a veces, por desgracia, también traen cadáveres a bordo. Y lo que me extraña de esta foto en Italia es que se haya escandalizado la opinión pública, y yo también me escandalizo, por el poco valor que damos a las vidas humanas que no forman parte de lo que entendemos como nuestro ámbito. Esa extrañeza es positiva, porque eso quiere decir que todavía queda un poco de decencia en el corazón humano.
Los italianos están viviendo un bombardeo berlusconiano de xenofobia, y tal vez esta foto les haga mirar a su interior y darse cuenta de que el nuevo «Duce» es un peligro para la libertad y para la dignidad. El bien más preciado es la vida, porque es única, y por ello toda muerte debe llevar consigo el mayor de los respetos. Y es que muchos olvidan que los que no son de nuestra etnia también son seres humanos. Lo que nunca tengo claro es de qué etnia somos nosotros. Yo creo que solo hay una: La Humanidad.

Publicado el

Cartas

Hoy nos comunicamos por escrito más que en cualquier otra época de la historia de la Humanidad: correo electrónico, fax, chat, mensajes de móviles. La velocidad es el instante, y la respuesta inmediata. Esa capacidad nunca había estado alcance del ser humano.
cartaa.jpgSin embargo, la carta, el sistema más antiguo, que no depende de chips, satélites y energía, está cayendo en desuso, hasta tal punto, que si ahora nos fallara la tecnología mucha gente no sabría cómo se escribe una carta, el valor que tiene como memoria y los matices que hay que dominar para que una carta comunique más allá del mero significado semántico de un texto.
Todavía recuerdo cuando me dijeron que se puede escribir entre líneas. Eso es una carta, y seguramente habría que frecuentarla más, pues por algo existen desde la misma fundación de la escritura, y hay datos de servicios postales desde el Antiguo Egipto, la China milenaria y, por supuesto, el Imperio Romano.
Y es que las cartas son, además de mensajes, objetos que a menudo cobran significado emocional con el tiempo, y un buen ejemplo es el británico Ted Howard. A lo mejor, como hacen en Argentina, tendríamos que aprender de nuevo a escribir cartas, que son más lentas, pero que tienen un hálito humano mucho más entrañable que los frío e-mails, los imperfectos sms y los casi siempre emborronados telefax. Sobre todo si están escritas de puño y letra, porque recogen el pálpito de la persona que escribe, como la de la foto, escrita por Carlos Gardel.

Publicado el

Fotógrafos

El verano es crucial para los fotógrafos. Unos nacen en este época del año y otros nos dejan cuando hace más calor. Y tiene que ser así, porque el verano es el tiempo de la luz, y ese es el material con el que trabajan los fotógrafos: luz y arte.
fotg.jpgHace cien veranos vio esa luz que lo hipnotizó el fotógrafo francés Heny Cartier-Bressons, un fotógrafo mítico que, con otros muchos, pero él de una manera especial, hizo posible que la fotografía empezara a ser considerada un arte. Si la cámara capta el alma de las personas, tal vez sepamos algo del alma de Picasso, el Che Guevara o Madame Curie gracias al objetivo de su cámara.
También fue en verano, hace nueve años, cuando se apagó la luz para Andrés Solana, un amigo entrañable y uno de la media docena escasa de fotógrafos que elevó a arte la fotografía en Canarias. Antes hubo buenos fotógrafos, pero no se les consideraba artistas, aunque lo fueran, como el también querido Fachico Rojas Fariña. Se fue Andrés Solana y nos dejó la luz, que no es mala herencia.