Salvar la palmera canaria
No todo es mala suerte en un martes y 13. Antes de ayer, martes y trece, el Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Agricultura, ha declarado que el picudo rojo, (Rhinchophorus ferrugineus), una de las plagas más mortíferas y dañinas que pueda afectar a las palmeras y palmerales, se ha erradicado definitivamente de nuestras islas, constituyendo además un ejemplo a nivel internacional. Una fantástica y extraordinaria noticia que no debe, ni mucho menos, pasar desapercibida y de la cual todos los canarios debemos sentirnos ilusionados y orgullosos. 
Tal y como manifestó el propio Director General, este acontecimiento ha sido posible, y así hay que agradecerlo, a la notable labor realizada por los técnicos de todas las instituciones implicadas, la intervención de las distintas administraciones y sobre todo a la colaboración y participación ciudadana. Yo añadiría además, el ímpetu y el tesón mostrados desde el inicio y en cada momento por diferentes asociaciones sociales de Canarias, especialmente por los grupos ecologistas.
