Hay gente para tanta montaña
Pues la respuesta es que sí. Mientras la prima española de riesgo sube y baja como si estuviera en un tobogán sin límites, otros preferimos abstraernos de esa exacerbante realidad y nos dedicamos a subir y bajar montañas, en un paraíso que se llama Gran Canaria.
Las actividades en contacto con la naturaleza no dan tregua y el calendario de Carreras de Montaña aumenta vertiginosamente ocupando todos los fines de semana. Cuando no es en Moya es en Tejeda y, de Las Palmas de Gran Canaria subimos a Firgas para bajar por los Cortijos de Santa María de Guía o por la Vertical de Tamadaba; y así, vamos recorriendo todos los fines de semana lugares recónditos de esta isla.
Llegamos, pues, a destacar el fenómeno social-deportivo de la sociedad canaria que me sorprende. Gratamente claro. Todos hemos contribuido a ello. Me refiero a los grupos montañeros, educativos, ecologistas, prensa, etc…que durante años hemos inculcado hacer actividad física y deportiva en la naturaleza. Esa ingente labor de todos los colectivos por sacar a la gente de sillón del televisor para conocer las islas y sus virtudes, pues llegados a la segunda década del siglo XXI, se me antoja como un «objetivo cumplido».