Homenaje
Hace tres días, se iban de nuestra isla en silencio. Lo hacían con dos maletas y poco más. Hasta ahora, habían viajado de país en país, cada cuatro años, con su casa a cuestas y mientras lo escribo me viene a la cabeza su imagen como dos “katatsumuri”, que llegaban siempre sonriendo, siempre felices y abiertos a integrarse en la ciudad en las que les tocase vivir.
Me refiero a los últimos cónsules de Japón que han estado con nosotros dos años, Ruri y Yoshihiro Miwa. Era la primera vez que los cónsules destinados a las islas tenían entre sus prioridades nada más llegar, buscarnos. El embajador de Japón en España, les había dicho que vivíamos aquí. Nos habían visto muchas veces en la televisión japonesa y querían conocernos. Desde el primer momento supimos que más allá de las relaciones diplomáticas, íbamos a tener a dos amigos para siempre.
Llegaron con ganas de hacer muchas cosas. Yoshi y Ruri Miwa, sabían que iban a estar solo dos años. Los dos últimos años antes de su jubilación. Pero llegó la pandemia y, de golpe, todos sus planes se truncaron y poco se pudo hacer. Pero estoy segura de que, a pesar de ello, han dejado una huella muy profunda en todos los que los hemos conocido.
Vuelven a Japón, su país, y como decía Yoshi, “voy a dedicarme a conocer mi país, que no lo conozco. Tantos años fuera de él…”. Ruri me ha prometido que iría contándome cómo se adaptan a su nueva vida en Japón. Las dos sonreímos porque sabemos que fácil, no es.
Durante dos años, fueron los cónsules de su país en nuestras islas, pero puedo asegurarles que a partir de hoy y por muchos años, van a ser los mejores embajadores que podríamos tener en Japón.
Con estas líneas en las que no he podido expresar todo lo que me gustaría, les rindo mi más sincero homenaje. Se fueron en silencio pero haremos lo posible para que sus “voces silenciosas”, sigan resonando en cada rincón de la isla en el que que se hable de Japón.