Playas
Este fin de semana vino a la isla una amiga que actualmente vive en Alicante. Somos amigas desde que nos conocimos en Tokio y coincidimos en la NHK (Televisión Nacional de Japón) en un trabajo. No recuerdo bien, pero poníamos nuestras voces para un programa. Y de esto hace ya 19 años. Habíamos quedado para encontrarnos en la avenida de Las Canteras. Iba sin mascarilla (está exenta de llevarla por motivos de salud) y no se imaginan cómo nos miraban. Pero esto no es de lo que quería hablar. Quería compartir unas frases que me decía asombrada: “Qué feliz es la gente aquí, Guada”, “Qué felices son los niños en la playa”, “Cómo corren, se ríen, juegan”, “Allí ya no juegan, no pueden”. Mi amiga Pilar estaba realmente asombrada. Es cierto que los que hemos vivido fuera, mis amigos cuando vienen a visitarme y yo, siempre, hemos pensado lo mismo. De hecho, el motivo principal porque elegí volver a Gran Canaria después de Tokio, fue el querer que mi hija creciera feliz, aquí, en Las Canteras. Las Canteras, es nuestra felicidad. Y yo acudo a ella casi todos los días. La semana pasada, la marea baja, tan baja, la había convertido en una playa diferente. Y ayer, el viento, el temporal que parecía que llegaba cubriendo el cielo de nubes negras que desaparecían y volvían a aparecer como San Borondón, la habían convertido en otra, preciosa también, pero revuelta, salvaje, cubriéndose de un manto de estaño cuando salía el sol entre “sanborondones”. Mi amiga Pilar ya se había ido pero ayer, me encontré con otro amigo. Nos tomamos un café mientras yo le hacía mil y una preguntas. Es un economista muy reputado y quería saber su opinión. “Todavía no son conscientes de lo que se nos viene encima”, “No quisiera estar en el lugar de este gobierno”, “La situación es muy complicada, y va a ser peor y más para Canarias”. Estas son solo algunas de las frases. Y aunque tengo amigos súper positivos que no quieren escuchar estas frases, creo que no se puede ocultar la realidad. Creo, además, que centrarnos en nuestra comunidad autónoma, “Aquí vamos mejor”, es un ejercicio de cierto egoísmo. No. No vamos mejor. España no va mejor. Y por mucho que una comunidad autónoma vaya mejor en cuanto a índice de contagios, si no va acompañada de las 16 restantes, no va servir de nada. Las restricciones a la movilidad siguen subiendo en cientos de municipios porque el número de contagios no para. Navarra, Cataluña, Madrid, Galicia…cada vez peor. Y la playa de Las Canteras es preciosa y sonrío siempre que estoy ahí. Pero no debemos olvidar que detrás de esa línea del horizonte tan azul,tan perfecta, hay otras playas. Unas vacías y otras, llenas de sueños a punto de partir.