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La tragedia del vapor Sud América

Eran las seis de la mañana del 13 de septiembre de 1888 cuando el trasatlántico italiano Sud América, perteneciente a la flota de La Veloce y procedente de Buenos Aires, efectuaba en la bahía de Las Palmas la maniobra de fondeo para carbonear y desembarcar y embarcar pasajeros, cuando fue embestido por el vapor francés de El Havre La France de 4.575 toneladas, que emprendía su viaje rumbo a Río de la Plata.

A bordo del vapor italiano iban 260 pasajeros y 69 tripulantes, y en el vapor francés viajaban 1.300 pasajeros. El buque italiano, de 1.258 toneladas de registro, se fue a pique en pocos minutos a excasos 600 metros de la costa, quedando fuera del agua sus cuatro mástiles.

En el accidente perdieron la vida 79 personas, dicen que muchos se ahogaron por saltar por la borda llevando los bolsillos y los zapatos repletos de monedas de oro. La prensa de la época publicó el escalofriante testimonio de uno de los buzos que bajó con la misión de rescatar los cuerpos que habían quedado atrapados en el interior del barco, y que relató que había visto a una mujer con los cabellos enredados en una de las lámparas de araña del comedor principal.

La ciudad de Las Palmas se volcó con los supervivientes. El 18 de septiembre llegó a nuestro puerto el tenor italiano Roberto Stagno, que venía de regreso de un viaje a América. El teatro estaba aún inconcluso, pero dió un concierto en él para recaudar fondos para los supervivientes del accidente. El 18 de diciembre de 1888, los Sres. F. Cavassa y Compañía solicitaron permiso para una rifa o lotería a favor de las familias de los náufragos, que habían quedado sin medios de subsistencia. Se obtuvieron 100.000 pesos, que fueron repartidos entre los distintos consulados de los perjudicados en el siniestro. He aquí unos boletos que encontré por casualidad entre las páginas de uno de esos viejos libros que reposan en mi biblioteca, y que bien podrían pertenecer a la mencionada rifa. En total, 5 pesetas en billetes de 25 céntimos que daban opción a ganar un precioso abanico de nácar pintado, aunque el abanico era lo de menos.

En 1892 se levantó un mausoleo en el cementerio de Vegueta para recordar a las víctimas de la tragedia. La escultura de mármol de Carrara fue traída de Italia, y es obra del escultor genovés Paolo Triscornia di Ferdinando. En ella puede leerse la siguiente inscripción: “La caritá della Patria lontana ai soui figli.” (La caridad de la Patria lejana a sus hijos). Un precioso monumento fúnebre que nos recuerda que en algún lugar del fondo de la bahía de Las Palmas descansan los restos oxidados del vapor Sud América, y entre ellos los sueños truncados de 79 de sus pasajeros.

2 opiniones en “La tragedia del vapor Sud América”

  1. Soy un enamorado de la historia en general,y en particular la española de los do sultimos siglos.
    Pero lo que realmente me gusta es lo que yo llamo: las historias de la historia. Relatos como el suyo hacen que la vida pretérita sea más cercana y fácil
    Le agradezco su esfuerzo investigador y su literatura
    agradable . Le seguiré.

  2. En la Asociación Canaria de Coleccionistas Marítimos, ACCOMAR, recordamos cada año el 13 de septiembre a las víctimas del Sud América conjuntamente con el Consulado de Italia, cuyo Gobierno fue el donante del monumento conmemorativo, en agradecimiento a la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, que se volcó en la ayuda a los náufragos. Se desconoce dónde descansan los restos de los fallecidos excepto el Primer Oficial, que está enterrado bajo una lápida que reza “La Veloce”.

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