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La dama que aparece

ladamaqueaparece.jpgCuentan los más viejos del lugar una historia con tintes de leyenda, sobre una mansión encantada que hay oculta, más allá de la arboleda. Advierten que quien recorre de noche el sombrío camino que conduce a la casa y su umbral atraviesa, es despojado de su alma por una sombra que la habita, y a este mundo ya no regresa.
Según los ancianos, hace más de cien años, en ese lugar ocurrió una tragedia. Una noche sin luna, la mujer que la habitaba celebró una pomposa fiesta, para recibir a su amor que volvía en el último tren, sano y salvo de la guerra. Dos oscuros corceles salieron de las tinieblas. Su amada salió al jardín a recibir al héroe célebre, descubriendo un coche fúnebre, que se detuvo entre la niebla. Entre llantos y gritos de dolor, la dama abrió el féretro y besó su futura calavera. Había muerto en el tren de un ataque al corazón, después de sobrevivir a mil y una batallas. La muerte se lo llevó porque había luchado con valor y esquivado su destino, que era morir por una medalla, y regresar a su hogar sin vida, envuelto en una mortaja.
¡Dicen que el conductor del carruaje era la misma muerte! Que consoló a la viuda con un beso helado, parando su corazón de repente. Desde aquella noche sin luna una maldición sobre la casa pesa. Cuentan que si llegas a la mansión y te atreves a cruzar la oxidada reja el espectro de una dama aparece, te envuelve con su tul, te hiela la sangre con un beso… y pereces.

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