Las pompas

Ella solo recuerda que había pompas de jabón por todas partes cuando él le hablaba. Salieron durante siete años y había sido el primer amor de su vida. No lo había vuelto a ver desde aquel día. Hoy se lo ha tropezado con una chica mucho más joven. Parecía enamorado. Esa chica era la niña que hacía pompas en el otro lado de la plaza la tarde en que lo dejaron. La había conocido hacía seis meses en un curso de verano al que él había acudido como profesor invitado. Ninguno de ellos relaciona las pompas con sus romances. Ella sí cruza los dedos cada vez que pasea por Triana y se tropieza a un clown enseñando a los niños a hacer pompas gigantes. Se imagina siempre grandes amores que acaban muriendo inexplicablemente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



El contenido de los comentarios a los blogs también es responsabilidad de la persona que los envía. Por todo ello, no podemos garantizar de ninguna manera la exactitud o verosimilitud de los mensajes enviados.

En los comentarios a los blogs no se permite el envío de mensajes de contenido sexista, racista, o que impliquen cualquier otro tipo de discriminación. Tampoco se permitirán mensajes difamatorios, ofensivos, ya sea en palabra o forma, que afecten a la vida privada de otras personas, que supongan amenazas, o cuyos contenidos impliquen la violación de cualquier ley española. Esto incluye los mensajes con contenidos protegidos por derechos de autor, a no ser que la persona que envía el mensaje sea la propietaria de dichos derechos.