El banco de Vallejo

Estuvo sentado a su lado. Escribía en un cuaderno con manchas de café. Me lo contó muchas veces. Siempre estaba hablando de sus años de bohemia en París. Había terminado la carrera de Derecho y estuvo viviendo en los alrededores de Montmartre. Quería ser pintor, pero a los dos años regresó a su isla, empezó a trabajar en el bufete del padre, se casó y tuvo tres hijos. Solo pintó monigotes entre un dictamen y otro dictamen, o cuando tenía que estar muchas horas en juicios interminables. Aquel hombre que decía que estaba sentado a su lado era el poeta César Vallejo. Hoy he encontrado una foto. Aparece Vallejo en un banco de París. Al principio no vi a nadie junto a él; pero luego me encontré la misma sombra que me habla cuando me quedo solo en la sala de la residencia. Esa sombra es la que me cuenta historias de París. Yo también estuve en París antes de empezar a trabajar en el bufete.

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