La camisa de rayas

Nunca se dio cuenta. Habitualmente no estamos atentos a esos detalles. Elegía la ropa al azar, combinando camisas, pantalones y zapatos en medio de la prisa mañanera. Si hubiera sabido que en esas elecciones se estaba jugando su destino habría actuado de otra manera, pero nuestro destino casi nunca nos da pistas fiables de los mecanismos que activa para salirse con la suya. Los días que se vestía con aquella camisa de rayas azules todo le salía torcido. En cambio cuando elegía la camisa roja sus deseos se iban haciendo realidad de una forma milagrosa, pero nunca se dio cuenta de esas uniones entre sus vestimentas y su suerte. Realmente solo era consciente de que se vestía a primera hora de la mañana y lo único que le preocupaba es que la camisa estuviera limpia. Aquel día la camisa estaba limpia. Fue lo que reconocieron entre los escombros después del desprendimiento, aquella camisa de rayas azules y blancas que llevaba al trabajo los días en que las compañeras decían que ya venía con la escopeta cargada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



El contenido de los comentarios a los blogs también es responsabilidad de la persona que los envía. Por todo ello, no podemos garantizar de ninguna manera la exactitud o verosimilitud de los mensajes enviados.

En los comentarios a los blogs no se permite el envío de mensajes de contenido sexista, racista, o que impliquen cualquier otro tipo de discriminación. Tampoco se permitirán mensajes difamatorios, ofensivos, ya sea en palabra o forma, que afecten a la vida privada de otras personas, que supongan amenazas, o cuyos contenidos impliquen la violación de cualquier ley española. Esto incluye los mensajes con contenidos protegidos por derechos de autor, a no ser que la persona que envía el mensaje sea la propietaria de dichos derechos.