Los perros de bronce

Se sacaban una fotografía delante de la Catedral. Parecían unos recién casados que estaban de luna de miel. Yo les miré desde la otra acera. Vi la felicidad en la cara de aquella mujer y la mirada de enamorado del hombre que vestía una cazadora negra. Recordé otras fotos parecidas, con otras mujeres, en otros viajes, a lo largo de los años. Siempre felices. A veces recorremos aceras que circundan nuestra propia biografía. Cuando volví a mirar ya no estaba aquella pareja de enamorados y parecía que habían pasado más de treinta años por aquella plaza con unos perros de bronce en las escalinatas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



El contenido de los comentarios a los blogs también es responsabilidad de la persona que los envía. Por todo ello, no podemos garantizar de ninguna manera la exactitud o verosimilitud de los mensajes enviados.

En los comentarios a los blogs no se permite el envío de mensajes de contenido sexista, racista, o que impliquen cualquier otro tipo de discriminación. Tampoco se permitirán mensajes difamatorios, ofensivos, ya sea en palabra o forma, que afecten a la vida privada de otras personas, que supongan amenazas, o cuyos contenidos impliquen la violación de cualquier ley española. Esto incluye los mensajes con contenidos protegidos por derechos de autor, a no ser que la persona que envía el mensaje sea la propietaria de dichos derechos.