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El millonario

Era un hombre ambicioso. Lo recuerdo en el instituto diciendo que iba a ser millonario y que se compraría un avión privado y grandes mansiones en todos esos lugares que las agencias venden como paraísos para ricos ociosos que se pasean todo el tiempo en grandes yates. Le perdí la pista hace años. Sufrió un grave accidente cuando estudiaba el último año de carrera. Lo sé por sus amigos más cercanos. Nosotros ni siquiera salíamos juntos cuando estábamos en el instituto. Se encerró en casa de sus padres y no ha querido salir nunca a la calle. Desde la ventana supongo que verá pasar algunos de aquellos aviones que pensaba comprar cuando fuera millonario. Sus padres eran muy humildes y habían hecho un gran esfuerzo para que estudiara. Se conformaban con que estudiara una carrera y tuviera un buen trabajo. Ahora se miran todo el rato. Los padres tienen miedo a morir dejando a ese hijo que no quiere salir nunca de casa ni ha querido aprender a manejar la silla de ruedas que le compraron pagando muchos plazos en el banco.

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Dátiles

Le bastaba el sabor del dátil. Veía nevar desde las alturas de aquel rascacielos, pero él estaba en el desierto. Saboreaba el dulzor de su infancia y veía el cielo azul más allá de los nubarrones negros que oscurecían la mañana. Ya le habían advertido del frío en los meses de invierno junto al lago Michigan. Se abrigaba todo lo que podía para que al salir a la calle sus huesos no añoraran el calor de los oasis que mantenía a salvo en sus recuerdos.

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Los universitarios

Era la calle, pero los dos pasaron de largo. No quisieron reconocerse después de haber vivido juntos hacía treinta años. Es verdad que habían cambiado mucho físicamente, pero los dos quisieron pensar que había sido la calle y no han vuelto a pasar por ella desde entonces, una calle que hace que te olvides de las caras y de los nombres de las personas que han sido importantes en tu vida pasada. Los dos sueñan con volver a encontrarse en otra calle distinta para saludarse, darse un abrazo y recordar los días felices de los veinte años en aquella ciudad universitaria.