El durmiente

Se despertó de madrugada con unas ganas terribles de orinar. Conocía la penumbra de su casa casi tan bien como las calles que recorría cada día para ir al instituto. No tuvo que encender la luz para llegar hasta el cuarto de baño. Mientras orinaba repasaba mentalmente la última lección de Biología que había estudiado antes de acostarse. Volvió a la cama pero la encontró ocupada por un hombre que dormía y que hablaba en sueños. Le preguntó quién era y el hombre repitió varias veces su nombre. Tenía cuarenta y dos años, acababa de divorciarse y había vuelto a la casa de sus padres. El joven solo quería saber si aprobaría el examen del día siguiente. Aquel hombre le dijo que sacaría el curso en junio, que acabaría la carrera en cinco años, que se casaría, que tendría dos hijos y que a los cuarenta y dos años acabaría volviendo a la misma cama que había abandonado hacía solo unos minutos para ir al baño.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



El contenido de los comentarios a los blogs también es responsabilidad de la persona que los envía. Por todo ello, no podemos garantizar de ninguna manera la exactitud o verosimilitud de los mensajes enviados.

En los comentarios a los blogs no se permite el envío de mensajes de contenido sexista, racista, o que impliquen cualquier otro tipo de discriminación. Tampoco se permitirán mensajes difamatorios, ofensivos, ya sea en palabra o forma, que afecten a la vida privada de otras personas, que supongan amenazas, o cuyos contenidos impliquen la violación de cualquier ley española. Esto incluye los mensajes con contenidos protegidos por derechos de autor, a no ser que la persona que envía el mensaje sea la propietaria de dichos derechos.