Bolsas

A veces me fijo en la forma en que la gente agarra sus bolsas en los centros comerciales o cuando camina por la calle como si no hubiera nadie mirando. Realmente caminamos casi siempre por las calles como si no nos estuvieran mirando. Hay quienes se aferran a las asas de las bolsas como si dentro de ellas llevaran sus órganos vitales, y muchas veces solo cargan con pequeños encargos que no valen realmente para nada. También hay gente que deambula por la ciudad sin haber recibido una caricia desde hace años. Cada mañana los veo cargando sus únicas bolsas, recién levantados, sin saber hacia dónde dirigir sus pasos o sabiendo que sus pasos ya buscan la derrota, la droga y el alcohol antes de que ellos mismos sepan que están andando. Todo lo que tenemos cabe a veces en una sola bolsa, también lo que no necesitamos, o lo que llevamos de un lado para otro como si acarreáramos nuestra propia sombra.

Un comentario en “Bolsas”

  1. Mucha verdad en eso. La mayor parte de las veces, si nos fijáramos en las personas cuando vamos por la calle, descubriríamos, no solo por sus bolsas, sino por su forma de caminar, por sus ojos, la falta tan grande que tienen de cosas tan simple como un abrazo.
    Me ha gustado mucho la Ciclotimia de hoy. Gracias.

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